The global metal scene has established itself as an imminently masculine space while also building its image as a musical scene and community where fraternity and inclusion prevail among its members: the people who listen to and experience metal music. Metal to the Bone, in seven years of coverage highlighting the women who are part of metal scenes worldwide, has attempted to reveal that this co-optation of the metal scene by the male gender persists to this day. This has necessarily led to distorting the metal community’s characterization of itself as a fraternity and a safe place for all. Through interviews and research, it reveals the gender gap in participation in metal bands and the existence of a series of barriers that prevent and do not allow women to experience metal culture safely and without obstacles.
Resume- La escena metalera a nivel mundial se ha erigido como un espacio inminente masculino a la vez que ha construido su imagen mostrándose como una escena musical y comunidad donde prima la hermandad y la inclusión entre sus miembros: las personas que escuchan y viven el metal. Metal to the Bone, en siete años de cubrimiento visibilizando a las mujeres que hacen parte de las escenas metaleras a nivel mundial, ha intentado develar que persiste hasta nuestros días esa cooptación de la escena metalera por parte del género masculino, lo cual ha llevado, necesariamente, a desvirtuar esa caracterización que hace la comunidad metalera de sí misma como una hermandad y un lugar seguro para todos y todas a través de la realización de entrevistas y la investigación, mostrando la brecha de género en materia de participación en bandas de metal y la existencia de una serie de barreras que impiden y no permiten a las mujeres vivir de forma segura y sin obstáculos la cultura metalera.
## I. INtroduCCiÓN
I género musical del heavy metal, cuyas raíces se encuentran en estilos musicales como el blues y el mismo rock, es un espectro sonoro que está conformado por diversos subgéneros donde podemos encontrar thrash metal, black metal, death metal, power metal, gothic metal, symphonic metal, groove metal, alternative metal y metalcore entre otros. La variedad en la sonoridad se expresa en la diversidad de subgéneros que componen el metal, como es reconocido en regiones del mundo como Latinoamérica y el Caribe. Multiplicidad de subgéneros que son tocados en su inmensa mayoría por bandas de metal conformadas exclusivamente por hombres. Como lo ha explicado Sonia Vasan (2011) el metal ha sido cooptado históricamente por el género masculino, siendo mayor esa relevancia masculina en determinados subgéneros.
La brecha de género en materia de participación en agrupaciones de metal es histórica, teniendo a las mujeres como una minoría dentro de una escena musical hipermasculinizada.
Ese notorio predominio de los hombres en las bandas metaleras me llevó a crear el medio Metal to the Bone. Espacio que se generó con la finalidad de poder visibilizar a las distintas mujeres que hacen parte de las escenas metaleras. No solo músicas, sino también mujeres que desde sus diversas profesiones le aporten al mundo del metal: periodistas, investigadoras, ilustradoras, mánager de bandas y fotógrafas, entre otras.
¿Cómo se ha visibilizado el trabajo y la experiencia de las mujeres en Metal to the Bone? A través de entrevistas donde, además de los aspectos propios de la música metal, también se han abordado las violencias basadas en género que ocurren dentro de las escenas metaleras. Y de la mano de las entrevistas hechas a las investigadoras, se ha podido abordar el tema de los estudios de género dentro de los sonidos extremos del metal, con mujeres como Rosemary Lucy Hill del Reino Unido, Manuela Calvo de Argentina o María de la Luz Núñez de Perú. Lo anterior como una forma de servir de puente entre la academia y las personas amantes del metal, frente al contenido de los estudios de género que muestran con claridad cómo el metal es un club de hombres.
Según Sonia Vasan (2011) "El death metal, una forma extrema del heavy metal, es posiblemente el subgénero más centrado en los hombres dentro de cualquier música popular", dejando claro que lo anterior no niega que las mujeres siempre hayan estado presentes no solo en bandas, sino también en otros espacios que conforman las escenas metaleras.
Berckers y Schaap (2018) en el libro "Gender Inequality in Metal Music Production" exponen un dato sobre la presencia femenina en la escena mundial del metal y es que las mujeres históricamente han representado en bandas de metal solo un $3\%$. A finales del año 2023, la plataforma MetalStates actualizó dicha cifra y ahora el porcentaje es del $5\%$, que sigue siendo ostensiblemente bajo.
En Colombia, la investigación estadística que presentó Esteban Gutiérrez (2021) en el Primer Congreso de Estudios Sociocríticos Sobre Rock, Metal y Expresiones Extremas (Devenir Monstruo), brinda otro dato que refleja lo masculino que es el metal en todas sus esferas: de todo el compendio histórico de músicos en bandas de metal de Colombia, las mujeres solo han representado un $3\%$.
En entrevista de Metal to the Bone con la licenciada en Lingüística Ea Valverde (2017, 2021), ella habla acerca del término peyorativo "putithrasher", sobre el cual realizó una investigación y que es utilizado en México para denigrar a las mujeres metaleras que gustan del thrash metal y que se visten de manera provocativa, alejadas del estereotipo creado para las seguidoras de dicho subgénero del metal.
María Hernández (2010) en su investigación denominada "Música, mujeres, hombres y contradicciones: la construcción del género en la escena del Death Metal en Bogotá", aborda otro de los términos con una connotación negativa al interior de las escenas metaleras, el de "poser", donde básicamente se refieren con esa etiqueta a mujeres a las cuales no se les reconoce una legitimidad dentro de la escena, estigmatizando su presencia y marcando una clara diferencia con aquellas mujeres a las que sí se les confiere una autenticidad metalera. Se les puede reconocer "porque son aquellas mujeres que no saben de música, a pesar de que aparenten lo contrario" (p. 45).
Un término que es mundialmente conocido y es transversal a las diversas escenas musicales, es el de "groupies". En una publicación de la revista Rolling Stones (Hopkins et al. 1969), se encuentra una entrevista a Jimmy Page en la que se hace alusión por primera vez al término mencionando las dos acepciones de la palabra, la primera con referencia a la amiga de la banda y la segunda entendida hacia aquella mujer que presumía acerca de los artistas con los que tenía sexo.
## II. Entrevistas y Barreras
Una de las formas desde el periodismo con enfoque de género para abordar el tema de mujeres en el metal, y lo que eso implica, es la realización de entrevistas a las distintas mujeres de las escenas metaleras. En diálogo con ellas, a través de Metal to the Bone, se han podido evidenciar 3 barreras que no permiten abordar esta discusión dentro de la comunidad metalera y, por lo tanto, no es posible entender que existen una serie de problemáticas de género que se deben abordar.
### a) Mito de la Igualdad o Anhelo de la Comunidad
Dentro de los estudios de género en la música metal, la profesora del Reino Unido Rosemary Lucy Hil (2016, 2018) habla de lo que ella ha concebido como el "mito de la igualdad", ese mundo perfecto donde metaleros y metaleras se relacionan sobre la base de un rotundo respeto por el simple hecho de compartir el gusto y la escucha de la música metal. Esa unión sonora significa un panorama de cero discriminaciones y absoluto respeto para los integrantes de la comunidad metalera. Evidentemente, ese relato de igualdad termina siendo un mito, una noción errada de la realidad, algo falaz.
En entrevista con Metal to the Bone, Hill responde frente a este término que "si eres hombre, heterosexual y blanco, estando en el Reino Unido, estas cosas te ayudan a ser parte de la comunidad y si no encajas en esas categorías, es más probable que te encuentres por fuera de escena".
La doctora argentina Manuela Calvo (2020) quien hace alusión a ese término en su investigación "Masculinidades y feminidades en la música metal", en diálogo con Metal to the Bone, explica que ella prefiere hablar de "anhelo de la comunidad" donde la parte positiva es el encontrarse desde lo comunitario para generar lazos de intercambio; mientras que lo negativo para ella "es esto de borrar las desigualdades y las diferencias, creyendo que es una hermandad en donde todo está bien". También hace alusión al miedo dentro de la comunidad de hablar de las cosas malas que suceden dentro de ella, pensando que si abordan esos temas la escena podría llegar a su fin o a dividirse, etc.
Las escenas metaleras, al igual que la sociedad, son una ruta donde ocurren fenómenos de violencia, obviamente con las particularidades propias del ámbito metalero. En Metal to the Bone, a través del mencionado formato de entrevistas, se han recopilado testimonio sobre sucesos de discriminación y diversas violencias basadas en género que se pueden resumir en las siguientes: agresiones físicas, manoseo durante festivales de metal (mosh pit), toma de fotografías por debajo de la falda de las músicas, los estereotipos de género, el no reconocimiento de las problemáticas de género en medios de comunicación y el uso de temas referentes a la mujer para generar más tráfico en sus espacios, discriminación a músicas en anteriores bandas, el movimiento Kill The King de la escena sueca (el Me Too de ese país, donde se expusieron diversas violencias que padecen las mujeres) y dos casos de tentativa de feminicidio.
Por eso es fundamental el hecho de que existan iniciativas como las de la Red de Estudios y Experiencias en y desde el Heavy Metal de Argentina, cuya comisión de género estableció el primer protocolo (de la región latinoamericana) contra las violencias basadas en género, dentro del ámbito metalero, para saber cómo actuar ante situaciones de violencia contra las mujeres pertenecientes a las escenas.
### b) Ausencia de Autocrítica
La noción de hermandad que se adjudica la comunidad metalera es tan fuerte que se presenta como si estuviera a prueba de críticas. Puede tomarse por integrantes de la escena como un anatema el hecho de poner en la discusión pública problemáticas como las violencias basadas en género al interior de las escenas metaleras. Sobre este aspecto, en entrevista con Susana González, trabajadora social y host de la séptima conferencia bienal de la International Society for Metal Music Studies, menciona que "La visión que tiene la escena metal de sí misma dista mucho de la realidad y desigualdad de género que existe. Generalmente nos cuesta mucho realizar una autocrítica como comunidad". Para Susana, en últimas la mujer no tiene una participación como integrante de pleno derecho en ese lugar común, siendo constantes los juicios sobre su autenticidad como mujeres metaleras.
Serena Cherry es la vocalista y guitarrista de la banda del Reino Unido Svalbard. En entrevista con ella en Metal to the Bone, se le preguntó por aquella falta de autocrítica en las escenas metaleras, respondiendo que durante sus estudios de doctorado sobre mujeres en el metal se encontró con el término "falsa conciencia", usado para describir a la comunidad metalera, debido a que esas características de hermandad y solidaridad entre sus miembros, son muchas un espejismo y no son visibles en la realidad material. Además, remarcó que el "metal can be an extremely defensive community when it comes to criticism of the scene. Instead of accepting that Metal has some problems of welcoming anyone who's not a white dude, they often deny the problem exists which prevents any real progression". Mientras al interior de las escenas metaleras no seamos conscientes de las problemáticas que suceden en esos lugares, no habrá posibilidad de presenciar alguna iniciativa de cambio.
Serena integra una de las bandas de metal que más se ha ocupado de los temas de género en sus letras, en muchos de sus repertorios la agrupación utiliza su música como un vehículo de denuncia frente a ese tipo de violencias que deben enfrentar las mujeres día a día. En una de las canciones de Svalbard denominada "How Do We Stop It", perteneciente a su segundo álbum It's Hard to Have Hope, la banda aborda el tema de las agresiones sexuales hacia las mujeres durante el pogo (mosh pit):
"How do we make it stop? Because even if we do report They say our claims are invalidated By a lack of "hard evidence"
Then they wonder why victims feel silenced
If it's in a dark alley or it's in a mosh pit
It's still sexual assault, how do we stop it?" (Svalbard, 2018).
Durante una entrevista de 2021 con la docente colombiana Diana María Azuaje Cárdenas, ella mencionó lo siguiente acerca de esta falta de reconocimiento de problemas al interior de la comunidad metalera, preguntándose acerca de "Cuál es la amenaza para quienes nos encontramos en esta comunidad metalera de reconocer que hay unos problemas, que cosifican a las mujeres, que existen unos lugares de subalternidad entre los géneros que se reproducen a todos los niveles dentro de las comunidades metaleras, entre muchas otras cuestiones".
### c) Carácter "apolítico" del Metal
Cuando se indaga acerca de temas dentro del metal, existe una noción generalizada de pensar a este género musical solo como música, nada más. Lo que dificulta el poder acercarse a tratar aspectos como los sucesos o hechos que narran las mismas bandas en sus letras y que guardan relación con los temas propios de la vida, tales como la violencia en sus distintas formas o las letras que hacen referencia a procesos de memoria histórica, que en definitiva son tema políticos porque nos afectan como sociedad y ninguna persona en su escena metalera local está exenta de padecer algún hecho violento, o de estar en un país cuyo contexto y coyuntura responden a realidades que les toca vivir, enfrentar y muchas veces sufrir.
En conversación con la filósofa e investigadora peruana María de la Luz Núñez (2020), en Metal to the Bone, ella hizo referencia a aquel imaginario de pensar a las escenas metaleras como espacios alejados de la realidad donde te puedes resguardar, relacionándolo justamente con lo enunciado por Niall Scott (2011) en su libro "Heavy Metal and the Deafening Threat of the Apolitical". María trajo a la discusión aquella publicación porque el autor explica que existe la idea de una música metal apolítica porque te escuda de todas las cosas, buenas y malas, que acontecen en el mundo.
Respecto a ideologías nocivas como el machismo y su discusión dentro de las escenas de metal, María comenta en la entrevista que:
"Hablar de machismo dentro del metal es romper con esa ficción de que el metal es apolítico, cuando en realidad tiene mucho que decir sobre su entorno, y yo creo que sí lo dice, solamente que con metáforas. Además, no solamente es romper esa ficción (de lo apolítico) sino también es romper esa estructura masculina con la que se creó, desde la que nació, entonces hablar de machismo en el metal es doblemente subversivo".
Cuando somos capaces de dialogar sobre estos temas, sin prevenciones, y sobre todo cuando son bandas las que proponen la discusión desde sus mismas letras, estamos dejando atrás obstáculos y prejuicios que nos impiden entrar en diálogo acerca de lo realmente importante. Es aquí donde lo enunciado por María se cruza con lo que Constanza Samhain (2020), integrante de la banda argentina Blast Bitch, le expresó a Metal to the Bone en torno a que se debe ejercer una "acción directa y una de ellas es justamente que, si vemos que no hay política en las letras de metal, hacemos una banda con estas temáticas"".
La académica española Susana González (2021), en diálogo con Metal to the Bone, habló sobre este aspecto de concebir de manera errada al metal como apolítico, esgrimiendo que es imposible desligarlo de su componente político, sosteniendo además que "Ese concepto de autonomía del arte ha sido rebatido desde posiciones feministas por Susan McClary o Marcia Citron, por ejemplo. Ellas y muchas otras y otros autores han argumentado que en ningún caso la música es apolítica, ningún tipo de arte es apolítico. El simple hecho de enunciarte como nopolítico es un posicionamiento político en sí mismo".
Esta barrera es una de las que más me he encontrado en los años que llevo dirigiendo Metal to the Bone, ya que es común tropezarse con respuestas a publicaciones donde argumentan que el metal no debe ensuciarse de política, que deberíamos concentrarnos en la música y no insistir en estos temas de género y en general no inmiscuir al metal con temas políticos. Esta idea de ver al metal como un mero espacio de divertimento, de entretenimiento o de exclusivo resguardo, desconoce una diversidad de apuestas musicales con un claro componente político, no partidario o partidista, desde el metal. Agrupaciones desde los sonidos extremos que se pronuncian en contra de discursos supremacistas y en defensa de los derechos humanos no pueden ser tomadas como propuestas que ostenten una connotación negativa. Y para nuestro asunto, si bandas de metal incorporan temáticas feministas que lo único que buscan es poder vivir en una sociedad realmente diversa e incluyente, no puedes endilgarles una etiqueta peyorativa o estigmatizante solo porque es una manifestación política cuando el arte en sí mismo es político.
## III. InvestigaCionEs
En el año 2023, Metal to the Bone se ganó como agrupación la Beca de investigación en música 2023 - Bogotá ciudad creativa de la música del Instituto Distrital de las Artes (IDARTES). En dicha investigación se pudo evidenciar que las mujeres feministas no suelen hacer público su lugar de enunciación como feministas dentro de las escenas metaleras que habitan, por diversas razones que esgrimen, tales como la tergiversación que existe en la comunidad metalera acerca de los feminismos o la estigmatización a las mujeres feministas a través de términos peyorativos como feminazi. En definitiva, se evidencian procesos de autocensura por parte de las mujeres feministas porque saben de la errada noción que ronda las escenas metaleras acerca de los feminismos y el estigma que eso genera, por lo que se vuelve un mecanismo de protección el guardar silencio sobre su postura feminista.
Durante el Primer Congreso de Estudios Sociocríticos Sobre Rock, Metal y Expresiones Extremas
(Devenir Monstruo) Esteban Gutiérrez presentó una investigación estadística en donde, de la diversa información que logró recopilar, mencionó el siguiente esto: de todo el compendio histórico de músicos en bandas de metal en Colombia, solo el $3\%$ han sido mujeres. Teniendo como contexto esa cifra, en Metal to the Bone se publicó en 2023 el artículo "Mujeres del metal hecho en Colombia" indagando sobre el devenir histórico de las mujeres en bandas de metal colombianas. Productos de las reacciones, unas de felicitaciones y otras de rechazo o desacuerdo que se pueden segmentar en diversos argumentos, me aventuré a realizar una serie de análisis de eventos de metal, o donde estuviera involucrado ese género musical de forma significativa y mayoritaria. Análisis que se llevaron a cabo desde el 11 de enero hasta el 26 de noviembre de 2024 y se publicaron en las redes sociales del medio. En total se realizaron 45 análisis semanales (solo dos semanas no se realizaron análisis por no contar con la información suficiente para llevar a cabo el ejercicio de un mínimo de 4 eventos).
La información se obtuvo del análisis de eventos ocurridos en 40 ciudades y municipios de Colombia, y se tuvo en cuenta la información de conciertos consignada en las redes sociales de Facebook e Instagram, lo que incluye páginas oficiales de las bandas, grupos y perfiles. También se tuvo en cuenta lo divulgado por medios de comunicación especializados en música metal y la solicitud de información a bandas y promotoras/organizadores de los eventos. Una vez publicado cada análisis, la información que se compartía era la siguiente: número total de integrantes de bandas, número de hombres, número de mujeres y total de bandas participantes en cada evento.
De 326 eventos analizados durante 2024, la información recopilada que se extrajo de los análisis arrojó los siguientes datos:
### a) Eventos Con y Sin Mujeres en Bandas
El $51\%$ de los eventos contó con mujeres en bandas; el $49\%$ restante no contó con participación femenina en las agrupaciones analizadas.
#### b)Integrantes de Bandas de Colombia y el Extranjero
Del total de 3727 integrantes de bandas participantes en los eventos analizados, el $93\%$ fueron colombianos y el $7\%$ extranjeros.
#### c)Bandas Masculinas, Mixtas y Femeninas
De 911 bandas que se presentaron en los 326 eventos analizados, el $86.2\%$ fueron bandas masculinas (785); las bandas mixtas (con integrantes hombres y mujeres) fueron 121, representando un $13.3\%$; y las bandas femeninas solo fueron 5 $( 0.5\% )$.
d) Mujeres y Hombres en Las Bandas de Los Eventos Analizados
- De 3727 integrantes de bandas, el $96\%$ fueron hombres (3589) y el $4\%$ fueron mujeres (138).
e) Total de Mujeres Participantes
En los 326 eventos analizados se presentaron en bandas 138 mujeres, de las cuales 121 $(87\% )$ fueron colombianas tocando metal; 12 colombianas $( 9\% )$ estaban en bandas de otros géneros musicales como el punk y hardcore; y 5 mujeres $( 4\% )$ eran extranjeras oriundas de Argentina, Chile, México y Venezuela.
f) Roles de las Músicas Colombianas en Bandas de Metal
- De las 121 mujeres colombianas tocando en bandas de metal, el $12\%$ cumplen más de un rol en sus bandas, en tanto que el $88\%$ cumple un solo rol en las agrupaciones.
g) El Origen de las Bandas con Participación de Mujeres
Las 121 mujeres colombianas tocaron en 107 bandas de metal, las cuales se concentran en un $72\%$ en la ciudad de Bogotá; Medellín es la segunda ciudad con mayor concentración de bandas con un porcentaje del $15\%$; y el $13\%$ se lo reparten 11 ciudades y municipios de Colombia que son los siguientes:
Armenia (Quindío), Barranquilla, Calarcá (Quindío), Cali, Girón (Santander), Itagüí (Antioquia), Marinilla (Antioquia), Pamplona (Norte de Santander), Pasto, Pereira y Urrao (Antioquia).
## IV. CONCLUSIONES
Es notorio el predominio de los hombres dentro de las escenas metaleras, es un aspecto histórico, que persiste en el presente, pero que esa arista desigual no quiere decir que las mujeres no tengan participación en los lugares que conforman estas escenas musicales extremas, como lo menciona Vasan (2011), ya que desde distintas posiciones como las de managers de bandas, periodistas, fotógrafas, fans y demás labores, las mujeres tienen una incidencia directa en cómo se está desarrollando actualmente cada una de las escenas existentes, tanto a nivel territorial como desde los propios subgéneros musicales.
Desigualdad en las escenas que esta diagnosticada, ya existe desde los estudios de género información suficiente para poder entender lo que implica estar ante una brecha de género a todos los niveles. Y que desde espacios como el de Metal to the Bone, seguiremos indagando sobre aquella desigualdad y acerca de los distintos fenómenos de violencia que rondan las escenas metaleras y que esas mismas escenas se niegan a reconocer.
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Funding
No external funding was declared for this work.
Conflict of Interest
The authors declare no conflict of interest.
Ethical Approval
No ethics committee approval was required for this article type.
Data Availability
Not applicable for this article.
Jesus Antonio Cordoba Romero. 2026. \u201cA Gender-Perspective Look at Metal Scenes from the Colombian Media: Metal to the Bone\u201d. Global Journal of Human-Social Science - A: Arts & Humanities GJHSS-A Volume 25 (GJHSS Volume 25 Issue A3): .
The global metal scene has established itself as an imminently masculine space while also building its image as a musical scene and community where fraternity and inclusion prevail among its members: the people who listen to and experience metal music. Metal to the Bone, in seven years of coverage highlighting the women who are part of metal scenes worldwide, has attempted to reveal that this co-optation of the metal scene by the male gender persists to this day. This has necessarily led to distorting the metal community’s characterization of itself as a fraternity and a safe place for all. Through interviews and research, it reveals the gender gap in participation in metal bands and the existence of a series of barriers that prevent and do not allow women to experience metal culture safely and without obstacles.
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