This article examines the complex relationship between governance and legitimacy during Andrés Manuel López Obrador’s administration in Mexico (2018Mexico ( -2024)). Using a mixedmethods approach, it analyzes the evolution of governance indicators and popular support, considering how high levels of legitimacy have persisted despite weak governance. This persistence is partly attributed to presidential charisma, the low political culture of Mexicans, and social welfare policies. The study reviews theoretical frameworks on legitimacy and governance, assessing the apparent disconnect between these concepts in the Mexican context. Additionally, it proposes possible explanations for this paradox and suggests avenues for future research on how social and political factors influence public perceptions of government performance.
## I. IntroduCCión
a historia reciente de México nos muestra que, a pesar de la transición democrática observada en los últimos 25 años, el Estado ha reflejado una profunda contradicción en términos de legitimidad ya que, si bien se ha instalado un esquema de legitimidad basado principalmente en la legalidad electoral, las prácticas y valores no han sido del todo democráticas y los resultados de la acción pública han sido muy limitados, reflejándose en un amplio desencanto ciudadano. Durante más de una década, los indicadores de apoyo político, la confianza en las instituciones y la satisfacción con la democracia, revelarían un acentuamiento sostenido de la desafección y el descontento de la población (Díaz, 2019; Monsiváis & Guillén, 2020).
La evolución democrática en México fue producto de un proceso gradual marcado por algunos avances en materia de legitimidad electoral, pero paradójicamente con serios desafíos en términos de gobernanza. Las últimas administraciones gubernamentales de México no han alcanzado un desempeño eficaz basado en la legalidad, la honestidad y la justicia, caracterizándose por una deteriorada capacidad institucional. A pesar de haberse mantenido la estabilidad macroeconómica en las últimas décadas, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no ha logrado aumentar los niveles de bienestar de la población y la economía no ha crecido lo suficiente para generar empleos, fomentar la productividad y reducir la desigualdad (Bizberg, 2015; Martínez Espinoza, 2023).
En este contexto, el presente articulo pretende analizar y explicar la relación de la gobernanza con la legitimidad durante el gobierno de AMLO, a partir del marco teórico planteado por los principales estudiosos de esas categorías en la actualidad, así como apuntar algunas guías de ruta para futuras investigaciones en la materia.
Antecedentes
En el año 2018, producto del proceso electoral en México llegó a la presidencia de la República, una coalición de partidos que sería la primera fuerza política de izquierda que gobernaría México en el presente siglo. La coalición Juntos Haremos Historia obtuvo un triunfo sin precedentes en la historia democrática mexicana con el 53 por ciento del voto y un margen de victoria de 30.9 puntos porcentuales, prometiendo llevar a cabo una "cuarta transformación" y erradicando la corrupción como el "principal problema del país", a partir de una refundación del régimen, una nueva "constitución moral" y un "cambio verdadero" (Monsiváis, 2019); el partido ganador obtendría en seis estados de la república la mitad de su votación total nacional y lograría sus primeros gobiernos estatales en tan solo cuatro años de existencia (Instituto de Estudios para la Transición Democrática, 2018).
Esta alternancia política lograría capturar el descontento de una parte importante de la población, cuya victoria dejaba ver un sentimiento generalizado de insatisfacción hacia la clase política tradicional (Díaz, 2019), lo que fue determinante para el reforzamiento significativo en los niveles de legitimidad del sistema político mexicano con la entrada del nuevo gobierno. Los indicadores reflejarían un aumento en el apoyo al nuevo gobierno y en la confianza a sus propuestas, particularmente en el jefe del ejecutivo, mientras que los niveles de apoyo y satisfacción con la democracia se incrementarían de manera importante en 2018, siendo el segundo país con mayor ranking en la región (Romero et al., 2020; Parás et al., 2022). En este sentido, la administración pública federal iniciaba su gestión con importantes niveles de legitimidad política que serían fundamentales para impulsar los compromisos planteados (Escamilla, 2021).
Sin embargo, los resultados alcanzados durante el gobierno del presidente López Obrador reflejarían importantes retrocesos en los niveles de gobernanza y de competitividad internacional. Esa administración experimentaría una involución en sus niveles de gobernanza que limitarían el alcance de la efectividad y calidad de las políticas públicas de esa administración, mientras que el país descendía en su posición en el ranking de competitividad mundial (Pérez y Rodríguez, 2022; International Institute for Managemet Development [IMD], 2019, 2020, 2021, 2022, 2023). Tomando en consideración estos magros resultados, se esperaría que los niveles de respaldo o legitimidad del gobierno se revirtieran respecto al inicio del sexenio. A pesar de esto, esta reversión no fue del todo clara y más bien mostraría efectos contrarios. La evaluación del gobierno de esa administración federal por parte de los ciudadanos mostraría paradójicamente que fue una de las mejores en los últimos 25 años (Oraculus, 2024). Más aún, la sucesión presidencial confirmaría significativamente este apoyo ya que la candidata oficialista, cuyo eje rector era la continuidad del gobierno en turno, arrasaría en las elecciones con márgenes de ventaja inéditos de más de 32 puntos porcentuales por arriba de su principal oponente (INE, 2024). De igual forma, mientras en el mundo cuatro de cada diez personas tenían una confianza alta o moderadamente alta en el gobierno nacional de su país, en México el porcentaje de confianza rebasaba el 50 por ciento (OECD, 2024).
 Fuente: BMI a FitchSolutions Company, 2024. Figura 1: Comparativo de niveles de aprobación presidencial en México
## II. Planteamiento del Problema
Con fundamento en lo expresado más arriba, se aprecia un profundo contraste entre los niveles de legitimidad política en la administración pública federal 2018-2024 de México y los desfavorables niveles de gobernanza en el país. Con base en lo anterior, se plantea la interrogante: ¿cómo se relaciona la
legitimidad política de esa administración pública federal con la gobernanza? El presente trabajo propone analizar ambas dimensiones políticas con el fin de conocer su relación en el contexto mexicano. Partimos de la premisa de que, en el tejido de cualquier sociedad, la gobernanza y la legitimidad política emergen como dos pilares fundamentales que moldean la estructura y funcionamiento de un Estado democrático de derecho, siendo esenciales para la estabilidad y el progreso de una nación, por lo que resulta imperativo comprender su interrelación para los líderes gubernamentales y los ciudadanos, particularmente en una era de complejidades políticas, económicas y sociales como la actual.
## Delimitación Temporal y Contextual: Panorama Político y Social de México
El estudio propuesto en el presente trabajo se enmarca en la administración pública federal 2018-2024 de México a cargo de Andrés Manuel López Obrador, cuyo período se ha caracterizado por un contexto político y social complejo, con desafíos significativos en diversas áreas. Esta gestión ha impulsado cambios importantes, pero también enfrentaría retos en múltiples frentes como el crecimiento económico, la seguridad, el combate a la corrupción y la impunidad, la pobreza y la desigualdad, el desarrollo sostenible y las relaciones internacionales, entre otros.
El ascenso de AMLO al poder representó un cambio significativo en el panorama político del país, ya que llegó con un discurso de transformación y promesas de cambio profundo en la estructura política y económica. El partido que lo postuló obtuvo una mayoría significativa en el Congreso, lo que le permitió impulsar su agenda de reformas con relativo apoyo legislativo. Su administración promovió una serie de políticas de austeridad, reestructuración administrativa y combate a la corrupción, lo que habría generado amplio apoyo popular, pero a la vez críticas por las consecuencias de estas medidas en sectores importantes.
Como parte de su proyecto de nación, el ejecutivo federal pretendería llevar a cabo una transformación mayor en el aparato administrativo para reorientar las políticas públicas, las prioridades gubernamentales y los presupuestos como eje rector de la administración federal, a fin de aportar al mundo puntos de referencia para la superación del neoliberalismo. La visión de esa administración se centraría en transformar el país en lo económico, social, político y ético, con una mejora importante en sus niveles de bienestar y seguridad y con una sociedad participativa e involucrada en el ejercicio del poder público (MORENA, 2017; Presidencia, 2019).
Dicha visión incluiría alcanzar un crecimiento económico del 6 por ciento, con un promedio sexenal del 4 por ciento, creando suficientes empleos para absorber la demanda del mercado laboral y los programas de empleo, se buscaría recuperar el poder adquisitivo de los salarios en al menos un 20 por ciento, mediante el fortalecimiento del mercado interno y una mejor distribución de la riqueza y el ingreso. Por su parte, las intenciones del ejecutivo mexicano también se orientarían a erradicar el hambre y la pobreza extrema, alcanzar la autosuficiencia alimentaria, así como garantizar servicios médicos y medicamentos para todos, mientras que los adultos mayores recibirían pensiones justas. La delincuencia organizada se reduciría significativamente a partir de índices delictivos menores en un 50 por ciento en comparación con el inicio de su gestión y México mejoraría su imagen internacional en términos de violencia y derechos humanos. La Presidencia de la República afirmaba que la corrupción política y la impunidad serían casos excepcionales, investigados y sancionados inmediatamente. Las instituciones públicas servirían al pueblo y respetarían el pacto federal, con el principio de separación de poderes como norma. El fraude electoral y la compra de votos serían eliminados y se respetaría el sufragio sancionando las prácticas fraudulentas e incorporando una mayor democracia participativa y bajo el principio de "un gobierno del pueblo y para el pueblo". En políticas del medio ambiente, se reforestaría gran parte del territorio en donde la recuperación de cuerpos de agua, el tratamiento de aguas negras y la gestión adecuada de desechos serían prácticas comunes, aunado al fomento de una conciencia ambiental en la sociedad. En materia migratoria, cesaría la emigración por necesidad laboral, la inseguridad y la falta de perspectivas, con una mejor distribución de la población y oportunidades de bienestar en los lugares de origen.
## III. Marco Teórico
### a) Gobernanza y la Efectividad en la Nueva Gestión Pública
.Revisión de Literatura
En las democracias emergentes de América Latina, hay un creciente desencanto o descontento con respecto a la democracia, ya que se percibe que los gobiernos elegidos democráticamente, representativos y legales no están demostrando suficiente capacidad de liderazgo. Además, se observa que la liberalización de los mercados, considerada una parte integral de la democratización que pondría fin a la intervención estatal en la economía, no está abordando de manera efectiva problemas cruciales como el crecimiento económico, la creación de empleos y los ingresos sostenidos, así como servicios públicos de baja calidad y políticas públicas desarticuladas, lo que en palabras de Aguilar (2007) se llamaría un factor de "desgobierno" o no "costoeficiente".
El término de efectividad parte del enfoque explicativo del gobernar, es decir, aquella teoría en la que se identifican y exponen los factores que hacen posible que el gobernar sea efectivo y que produzca resultados para llevar a la sociedad a mejores niveles de bienestar. Como lo plantearía Weber, la efectividad es un motor de la acción racional característica de la modernización del estado de hoy en día, por lo que ahora la cuestión estaría centrada en la capacidad directiva y técnica del gobierno para dirigir a la sociedad (Aguilar, 2020).
Rothstein (2014) definía la eficacia-efectividad como la capacidad del régimen para implementar las medidas adoptadas, así como para resolver problemas fundamentales y atender intereses colectivos en general. También entendida como el logro de objetivos al menor costo posible, la eficacia/eficiencia se trata de la capacidad de un régimen de encontrar soluciones tanto a problemas básicos con los que se enfrentan todo sistema político (Linz, 1987).
El concepto de gobernanza surgiría como una descripción de los cambios que se estaban produciendo a finales del siglo pasado en la forma de gobernar y administrar lo público. En su inicio, el concepto representaría la idea de que estaba emergiendo una forma diferente de gobernar y administrar, distinta al enfoque tradicional centrado en el gobierno como protagonista. La gobernanza se refiere a un proceso mediante el cual se ejerce el poder, se toman decisiones y se gestionan los asuntos de una organización, comunidad o país, implicando una serie de estructuras, normas, procesos y relaciones que determinan cómo se toman y se implementan las decisiones en una sociedad. Se trata de cómo se organiza y se gestiona el poder para alcanzar objetivos comunes y resolver problemas de manera efectiva, lo que da cuenta de nuevas formas de asociación y coordinación del gobierno con las organizaciones privadas y sociales en la implementación de las políticas y la prestación de servicios (Serna, 2010).
Por su parte, Aguilar (2024) identificaba tres tipos de gobernanza con base en el rol protagónico de los actores involucrados: 1) la gobernanza por gobierno, en la que el gobierno decide prioritaria o exclusivamente el rumbo, organización, normas y aportación de recursos, sus objetivos y las acciones para que se respeten las normas y objetivos planteados con la sociedad; 2) la gobernanza por autogobierno, en la que la propia sociedad es capaz de definir y acordar sus valores, principios y normas, forma de organización y regulación de sus asuntos y 3) la gobernanza por cogobierno o gobernanza, que es la forma colaborativa en que la sociedad gobierna sus asuntos públicos, en el que gobierno y sociedad son coautores y se asocian en la definición de problemas y su atención, objetivos y acciones; esta se origina por la insuficiencia de los recursos del gobierno debido principalmente a la mayor complejidad, composición y relación de los asuntos y problemas públicos de la sociedad contemporánea.
Asimismo, las áreas de atención que abarca la gobernanza pueden variar dependiendo del contexto, fuente, nivel de gobierno, función y la perspectiva desde la cual se analice. Camou (2001) clasificaría las áreas de atención de la gobernabilidad en cuatro vertientes relevantes: Orden político y estabilidad institucional, Mantenimiento del orden y de la ley, Bienestar social y Gestión eficaz y desarrollo económico.
A partir de estas interpretaciones, es factible agrupar tres importantes dimensiones centrales: Sistema político e institucional, Bienestar de la población y Desarrollo económico.
Tabla 1: Componentes de la Gobernanza
<table><tr><td>Sistema Politéico e Institucional</td><td>Bienestar de la Población</td><td>Desarrollo Económico</td></tr><tr><td>Transparencia y rendición deCNTAs,Estado de derecho, Confianza institucional, Democracia, Descentralización, Governo abierto e incluyente, Accesibilitad, Participación, Estatabidad, Ausencia de violencia, Control de la corrupction, SegURITY, Governo estrategico, Calidad de@governno, Justicia</td><td>Sociedad, Genero, Derechos de laspersonas, Libertad, Inclusion, Salud, Educación</td><td>Crecimiento economico, Mercados, Empleo y salaries, Finanzas yCNTas Públicas, Calidad regulatoria, Estatabidad</td></tr></table>
## ii. Evaluación de la Gobernanza: Métodos Para su Medición
La medición de la gobernanza es un proceso multidimensional que combina diferentes enfoques y metodologías para proporcionar una imagen completa de cómo se gobierna una sociedad y cómo se pueden mejorar las prácticas de gobierno. Este proceso es complejo e implica evaluar una serie de dimensiones y aspectos más allá de las posibilidades de desarrollo y crecimiento económicos, sino también con el ejercicio del poder, la toma de decisiones y la gestión de los asuntos públicos. Existen múltiples proyectos públicos y privados, así como organismos internacionales para la medición de la Gobernanza que han desarrollado las
oficinas de los países alrededor del mundo. Muchas de estas iniciativas difieren significativamente en cuanto a su contenido, alcance de la información, fuentes utilizadas y calidad de los datos. Además, presentan discrepancias en términos de su conceptualización, proceso de agregación y ponderación, lo que resulta en la adopción de metodologías propias por parte de cada una (Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2017).
De igual manera, se pueden encontrar índices elaborados por organizaciones internacionales que evalúan diferentes aspectos de la gobernanza, tales como la efectividad del gobierno, el estado de derecho, la transparencia y la participación ciudadana. Estos índices se construyen a partir de información obtenida de encuestas y cuestionarios para recopilar percepciones de los ciudadanos, líderes políticos, empresariales y de la sociedad civil sobre la calidad de la gobernanza en un país o región específica. También se recopilan datos cualitativos y cuantitativos sobre diversas áreas de la gobernanza y se llevan a cabo estudios de casos en profundidad para analizar cómo se ejerce el poder y se toman decisiones en diferentes contextos, lo que puede proporcionar información detallada sobre su calidad. En general, la medición de la gobernanza es un proceso multidimensional que combina diferentes enfoques y metodologías para proporcionar una imagen completa de cómo se gobierna una sociedad y cómo se pueden mejorar las prácticas de gobierno.
## iii. Metodología del Banco Mundial
A finales de la década de 1990, el Banco Mundial desarrolló el proyecto de Indicadores de Gobernanza Mundial que surgió en un momento en que no existían muchas medidas comparables a nivel internacional sobre gobernanza. Su objetivo principal es medir y monitorear la calidad de la gobernanza en países de todo el mundo. La primera versión de los indicadores se lanzó en 1996 y se basó en datos recopilados de más de 30 organizaciones en todo el mundo. Desde entonces, ha habido una serie de actualizaciones y refinamientos en los indicadores, con el objetivo de mejorar su precisión y utilidad para los responsables de políticas y los investigadores.
Se considera que dicho proyecto ha contribuido a aumentar la conciencia y comprensión sobre la importancia de la gobernanza para el desarrollo, utilizando seis indicadores agregados para capturar diferentes aspectos de la gobernanza: control de la corrupción, efectividad del gobierno, estado de derecho, calidad regulatoria, voz y rendición de cuentas, y estabilidad política y ausencia de violencia. Estos indicadores están soportados por fuentes de datos, encuestas a empresas y personas, evaluaciones de agencias de calificación de riesgos comerciales, organizaciones no gubernamentales, y organismos de ayuda multilateral, provenientes de una variedad de fuentes, incluyendo encuestas a empresas y ciudadanos, así como opiniones de expertos, recopiladas de organizaciones internacionales. Sus fuentes abarcan cientos de preguntas sobre diferentes aspectos de la gobernanza, las cuales son clasificadas en cada una de las seis dimensiones antes de ser agregadas (Kaufmann & Kraay, 2023).
<table><tr><th>Indicador</th><th>Descripción</th></tr><tr><td>Voz y rendición de cuentas</td><td>Percepciones sobre el grado en que los ciudadanos de un país son capaces de participar en la elección de su gobierno, así como la libertad de expresión, la libertad de asociación y una prensa libre</td></tr><tr><td>Inestabilidad política y ausencia de violencia/terrorismo</td><td>Percepciones sobre la probabilidad de que el gobierno sea desestabilizado o derrocado por medios inconstitucionales o violentos, incluyendo la violencia y el terrorismo de motivación política.</td></tr><tr><td>Efectividad del gobierno</td><td>Calidad de los servicios públicos, la calidad de la administración pública y el grado de su independencia de las presiones políticas, la calidad de la formulación e implementación de políticas, y la credibilidad del compromiso del gobierno con esas políticas.</td></tr><tr><td>Calidad regulatoria</td><td>Percepciones sobre la capacidad del gobierno para formular e implementar políticas y regulaciones sólidas que permitan y promuevan el desarrollo del sector privado.</td></tr><tr><td>Estado de derecho</td><td>Percepciones sobre el grado en que los agentes tienen confianza en y respetan las reglas de la sociedad, y en particular la calidad de la ejecución de contratos, los derechos de propiedad, la policía y los tribunales, así como la probabilidad de crimen y violencia.</td></tr><tr><td>Control de la corrupción</td><td>Percepciones sobre el grado en que el poder público se ejerce para el beneficio privado, incluyendo tanto las formas menores como mayores de corrupción, así como la "captura" del estado por parte de élites e intereses privados</td></tr></table>
<table><tr><th>Indicador</th><th>Descripción</th></tr><tr><td>Voz y rendición de cuentas</td><td>Percepciones sobre el grado en que los ciudadanos de un país son capaces de participar en la elección de su gobierno, así como la libertad de expresión, la libertad de asociación y una prensa libre</td></tr><tr><td>Inestabilidad política y ausencia de violencia/terrorismo</td><td>Percepciones sobre la probabilidad de que el gobierno sea desestabilizado o derrocado por medios inconstitucionales o violentos, incluyendo la violencia y el terrorismo de motivación política.</td></tr><tr><td>Efectividad del gobierno</td><td>Calidad de los servicios públicos, la calidad de la administración pública y el grado de su independencia de las presiones políticas, la calidad de la formulación e implementación de políticas, y la credibilidad del compromiso del gobierno con esas políticas.</td></tr><tr><td>Calidad regulatoria</td><td>Percepciones sobre la capacidad del gobierno para formular e implementar políticas y regulaciones sólidas que permitan y promuevan el desarrollo del sector privado.</td></tr><tr><td>Estado de derecho</td><td>Percepciones sobre el grado en que los agentes tienen confianza en y respetan las reglas de la sociedad, y en particular la calidad de la ejecución de contratos, los derechos de propiedad, la policía y los tribunales, así como la probabilidad de crimen y violencia.</td></tr><tr><td>Control de la corrupción</td><td>Percepciones sobre el grado en que el poder público se ejerce para el beneficio privado, incluyendo tanto las formas menores como mayores de corrupción, así como la "captura" del estado por parte de élites e intereses privados</td></tr></table>
## iv. Centro de Competitividad Mundial (IMD)
La competitividad de un país suele ser un importante reflejo de su gobernanza, ya que ambas se encuentran estrechamente relacionadas dado que la calidad de la gobernanza influye significativamente en el entorno económico y social que afecta la competitividad.
El Centro de Competitividad Mundial es una división de la Escuela de Negocios de Desarrollo Directivo Internacional, IMD por sus siglas en inglés, con sede en Suiza. Este centro utiliza una serie de indicadores para investigar, medir y analizar la competitividad de los países y regiones a nivel global. Su objetivo principal es evaluar y comparar la capacidad de las economías para generar prosperidad y bienestar a largo plazo. Desde 1989, el Centro elabora el Anuario de Competitividad Mundial IMD que clasifica a los países según su competitividad, utilizando numerosos datos estadísticos y encuestas de opinión empresarial para evaluar diferentes aspectos de este indicador. Sus diferentes variables se agrupan en cuatro factores principales, que se desglosan en criterios más específicos. mismos que se describen a continuación (IMD, 2023).
Tabla 3: Factores y Subfactores de la Competitividad, IMD.
<table><tr><td>Desempeno Económico</td><td>Eficiencia del Governor</td><td>Eficiencia en los Negocios</td><td>Infraestructura</td></tr><tr><td>Economía Domestica</td><td>Finanzas Públas</td><td>Productividad y Eficiencia</td><td>Básica</td></tr><tr><td>Comercio Internacional</td><td>Política Fiscal</td><td>Mercado Laboral</td><td>Tecnológica</td></tr><tr><td>Inversión Internacional</td><td>Marco Institucional</td><td>Prácticas de Gestion</td><td>Científica</td></tr><tr><td>Empleo</td><td>Legislación Empresarial</td><td>Actitudes y Valores</td><td>Salud y Medio Ambiente</td></tr><tr><td>Precios</td><td>Legislación Sociedad</td><td></td><td>Educación</td></tr></table>
## v. La Gobernanza y la Competitividad en México
### a. Reporte del Banco Mundial
En la Tabla 4, se presentan los resultados alcanzados en las seis áreas que plantea el Banco Mundial para medir los niveles de gobernanza del país, desde que inició la administración pública federal 2018- 2024 hasta el 2022, último año disponible de la serie.
En el caso mexicano, se puede ver que 4 de los 6 indicadores mostraron decrementos, uno se mantuvo y otro incrementó ligeramente. Se subrayan los indicadores de Calidad regulatoria y Estado de derecho, los cuales tienen disminuciones por encima del 20 por ciento respecto al inicio de la administración, mientras que los indicadores de Voz y rendición de cuentas, Inestabilidad política y ausencia de terrorismo cayeron en un 7.9 y un 4.1 por ciento.
Tabla 4: México: Indicadores de Gobernanza del Banco Mundial 2018-2022
<table><tr><th>Variable</th><th>2018</th><th>2019</th><th>2020</th><th>2021</th><th>2022</th><th>Cambio% en el Período</th></tr><tr><th>Voz y rendición de cuentas</th><td>45.63</td><td>45.89</td><td>44.93</td><td>43.96</td><td>42.03</td><td>-7.90%</td></tr><tr><th>Estabilidad política y ausencia de violencia/ terrorismo</th><td>22.64</td><td>17.92</td><td>19.34</td><td>23.11</td><td>21.7</td><td>-4.20%</td></tr><tr><th>Efectividad del gobierno</th><td>42.38</td><td>39.05</td><td>38.49</td><td>37.62</td><td>42.45</td><td>-0.20%</td></tr><tr><th>Calidad regulatoria</th><td>58.87</td><td>55.71</td><td>53.61</td><td>50.25</td><td>46.86</td><td>-20.30%</td></tr><tr><th>Estado de derecho</th><td>28.1</td><td>26.67</td><td>29.05</td><td>28.16</td><td>20.75</td><td>-26.10%</td></tr><tr><th>Control de corrupción</th><td>16.67</td><td>18.1</td><td>19.52</td><td>17.62</td><td>17.45</td><td>4.70%</td></tr></table>
Por su parte, la Efectividad del gobierno prácticamente se mantuvo en el mismo nivel de gobernanza, mientras que el Control de la corrupción apenas creció en un 4.7 por ciento.
### b. Reporte del Centro de Competitividad Mundial
El IMD World Competitiveness es un informe anual elaborado por el Centro de Competitividad Mundial, el cual evalúa y clasifica a los países en función de su competitividad económica, midiendo la capacidad de una nación para crear y mantener un entorno que sostenga la prosperidad de las empresas y ciudadanos. Para ello, se emplea una metodología a partir de la combinación de datos estadísticos y datos de encuestas de opinión a ejecutivos de negocios (IMD, 2023).
Con base en esta información, se presentan los resultados a partir de cuatro grandes indicadores: Desempeño económico, Eficiencia del gobierno, Eficiencia en los negocios e Infraestructura.
Como se aprecia en la Figura 2, el comportamiento de estos indicadores desde el 2019 al año 2023 ha sido a la baja, cayendo en el ranking internacional de 64 países.
<table><tr><td></td><td>2019</td><td>2020</td><td>2021</td><td>2022</td><td>2023</td></tr><tr><td>Rank Global</td><td>50</td><td>53</td><td>55</td><td>55</td><td>56</td></tr><tr><td>Desempeno econológico</td><td>28</td><td>38</td><td>49</td><td>27</td><td>30</td></tr><tr><td>Eficiência gubernamental</td><td>52</td><td>55</td><td>59</td><td>60</td><td>60</td></tr><tr><td>Eficiência en losNegocios</td><td>49</td><td>48</td><td>47</td><td>47</td><td>51</td></tr><tr><td>Infraestructura</td><td>57</td><td>57</td><td>58</td><td>58</td><td>59</td></tr></table>
Figura 2: México: Comportamiento en Índice de Competitividad Mundial 2019-2023
## c. Desempeño económico
En este rubro, aunque se muestran ligeras mejorías en Economía doméstica, Comercio internacional e Inversión extranjera, destacan la caída en Empleo y Precios.
Tabla 5: México: Comportamiento del indicador Desempeño económico 2019-2023
<table><tr><td>Tópico</td><td>Dimisión</td><td>2019</td><td>2020</td><td>2021</td><td>2022</td><td>2023</td></tr><tr><td rowspan="5">Desempeno economico</td><td>Economía domestica</td><td>44/63</td><td>47/63</td><td>47/63</td><td>42/63</td><td>41/64</td></tr><tr><td>Comercio internacional</td><td>61/63</td><td>58/63</td><td>56/63</td><td>46/63</td><td>54/64</td></tr><tr><td>Inversión extranjera</td><td>31/63</td><td>32/63</td><td>29/63</td><td>21/63</td><td>27/64</td></tr><tr><td>Empleo</td><td>05/63</td><td>08/64</td><td>21/63</td><td>05/63</td><td>08/63</td></tr><tr><td>Precios</td><td>17/63</td><td>18/63</td><td>45/63</td><td>35/63</td><td>29/64</td></tr></table>
## d. Eficiencia del Gobierno
Como se aprecia en la siguiente tabla, en esta vertiente el país sufre caídas en todos sus componentes: Finanzas públicas, Política tributaria, Entorno institucional, Legislación para los negocios y Entorno social.
Tabla 6: México: Comportamiento del Indicador Eficiencia del gobierno 2019-2023
<table><tr><td>Tópico</td><td>Dimisión</td><td>2019</td><td>2020</td><td>2021</td><td>2022</td><td>2023</td></tr><tr><td rowspan="5">Eficiencia del Governor</td><td>Finanzas Públas</td><td>40/63</td><td>47/63</td><td>40/63</td><td>42/63</td><td>44/64</td></tr><tr><td>Política tributaria</td><td>28/63</td><td>29/63</td><td>47/63</td><td>46/63</td><td>46/64</td></tr><tr><td>Entorno institucional</td><td>51/63</td><td>56/63</td><td>57/63</td><td>58/63</td><td>59/64</td></tr><tr><td>Legislación paraNegocios</td><td>57/63</td><td>58/63</td><td>62/63</td><td>60/63</td><td>61/64</td></tr><tr><td>Entorno social</td><td>54/63</td><td>47/63</td><td>55/63</td><td>57/63</td><td>58/64</td></tr></table>
### e. Eficiencia en los Negocios
En cuanto a la regulación de los negocios, si bien México sube 5 lugares en el ranking internacional del tópico de Valores y actitudes, se identifican retrocesos en las posiciones del Mercado del trabajo, Finanzas y Prácticas organizacionales.
Tabla 7: México: Comportamiento del Indicador Eficiencia en los Negocios 2019-2023
<table><tr><td>Tópico</td><td>Dimisión</td><td>2019</td><td>2020</td><td>2021</td><td>2022</td><td>2023</td></tr><tr><td rowspan="5">Eficiencia de losNegocios</td><td>Productividad y eficiency</td><td>47/63</td><td>48/63</td><td>47/63</td><td>43/63</td><td>47/64</td></tr><tr><td>Mercado de trabajo</td><td>28/63</td><td>22/63</td><td>34/63</td><td>38/63</td><td>40/64</td></tr><tr><td>Finanzas</td><td>52/63</td><td>52/63</td><td>53/63</td><td>55/63</td><td>60/64</td></tr><tr><td>Prácticas</td><td>51/63</td><td>50/63</td><td>42/63</td><td>49/63</td><td>53/64</td></tr><tr><td>Valores y actitudes</td><td>55/63</td><td>50/63</td><td>51/63</td><td>51/63</td><td>50/64</td></tr></table>
### f. Infraestructura
En materia de infraestructura, las cosas no cambian mucho, ya que el desempeño del país se deteriora de manera importante, destacando la infraestructura básica, tecnológica, científica y de salud y medio ambiente.
Tabla 8: México: Comportamiento del indicador Infraestructura 2019-2023
<table><tr><td>Tópico</td><td>Dimisión</td><td>2019</td><td>2020</td><td>2021</td><td>2022</td><td>2023</td></tr><tr><td rowspan="5">Infraestructura</td><td>Básica</td><td>55/63</td><td>55/63</td><td>54/63</td><td>59/63</td><td>60/64</td></tr><tr><td>Tecnológica</td><td>56/63</td><td>57/63</td><td>58/63</td><td>58/63</td><td>62/64</td></tr><tr><td>Científica</td><td>46/63</td><td>46/63</td><td>45/63</td><td>47/63</td><td>48/64</td></tr><tr><td>Salud y ambiente</td><td>52/63</td><td>53/63</td><td>53/63</td><td>55/63</td><td>54/64</td></tr><tr><td>Educación</td><td>62/63</td><td>62/63</td><td>62/63</td><td>62/63</td><td>61/64</td></tr></table>
Fuente: IMD (2023).
Como se pudo ver en este apartado, México ha reducido sus niveles de gobernanza durante el periodo estudiado e incluso, tanto a nivel relativo como absoluto su desempeño se encuentra muy por debajo en el ranking de competitividad a nivel internacional para la gran mayoría de los indicadores.
### b) Legitimidad Política
.Conceptos y Tipologías
La legitimidad política se refiere al reconocimiento, aceptación y respaldo por parte de la población hacia las autoridades y las instituciones que ejercen el poder político. Esta es uno de los pilares primordiales para identificar cómo se organiza y se ejerce el poder público, que aumenta y disminuye debido a la capacidad de gobierno (Uvalle, 2007).
Para David Beetham (1991), la legitimidad del ejercicio del poder se entendería mejor en torno a tres dimensiones clave: 1) las reglas establecidas, 2) el reconocimiento público y conformidad con la validez de esas reglas, 3) la aceptación popular y consentimiento mediante comportamientos congruentes de los ciudadanos. Asimismo, este autor argumentaba que era clave la congruencia entre las normas democráticas y el desempeño de las instituciones públicas.
El filósofo Max Weber (1922) distinguía tres tipos ideales de dominación política legítima basados en características específicas: 1) Racional, en la que la relación con el pueblo se basa en reglas y leyes escritas, en la coherencia con la legalidad y racionalidad, así como en el ejercicio de la autoridad institucional y estructuras de organización de gobierno y burocracia, 2) Tradicional, basada en la autoridad heredada de generación en generación, ya sea por línea de sangre a través de una monarquía o estructura de parentesco, por tradición cuya obediencia se debe a la veneración de costumbres e historia o bien, por resistencia al cambio y 3) Carismática, en la que el poder se asocia a las cualidades excepcionales del carisma de un líder, la autoridad emana de un líder con una personalidad excepcional, habilidades especiales, devoción personal y capacidad de inspiración, así como por cambios significativos en tiempos de crisis.
David Easton (1975) planteó distinciones en el apoyo al sistema político en abstracto, respaldo a instituciones y agencias o actores específicos, para lo cual definía dos tipos de apoyo de los ciudadanos hacia sus gobernantes: el difuso y el específico. El apoyo difuso está relacionado con los objetos de apoyo, es considerado en el largo plazo y se constituye por las actitudes de los ciudadanos para aceptar y/o tolerar políticas o acciones de gobierno que no los favorecen. En lo que respecta al apoyo específico, éste deriva de la evaluación de los resultados del sistema por parte de los ciudadanos en el corto plazo y se limita a decisiones, declaraciones o estilo de las autoridades políticas y se define como evaluación de una política pública en particular.
Karl Deutsch planteaba la legitimidad con base en tres circunstancias: Por procedimiento, derivado de la forma para acceder al poder; por representación, a través de la designación de representantes; y el tercer tipo sería por resultados, que apela a la compatibilidad de lo que la autoridad política realiza y las expectativas de la población (Gómez Díaz de León, 2018).
Scharpf (2005) identificaba dos formas de legitimidad en los sistemas políticos: la legitimidad de origen y la legitimidad en términos de resultados. La primera se refiere a la aceptación del proceso de elección y al respeto por las reglas democráticas, mientras que la legitimidad de desempeño se relaciona con la capacidad del gobierno para cumplir con las expectativas y necesidades de la sociedad.
#### i.Determinantes y Dimensiones de la Legitimidad
Los determinantes de la legitimidad política se pueden identificar tanto a nivel individual como estructural. Los primeros incluyen características socioeconómicas, demográficas, de actitudes y experiencias, mientras que el nivel más agregado contempla variables contextuales y de evaluación del desempeño que forman las bases de las normas de la legitimidad que desarrollan los individuos (Gilley, 2009; Somuano, 2019).
En el nivel individual, las personas que apoyan al gobierno suelen estar más satisfechas con la democracia fluctuando su respaldo de acuerdo con los ciclos económicos. Además, factores como la edad, nivel educativo, género y etnicidad también influyen en el apoyo a la democracia. Fernández et., al (2017) identificarían que los ciudadanos mayores y más educados son más críticos del desempeño gubernamental, mientras que la educación fomenta el apoyo a los principios y las instituciones democráticas, pero no a las autoridades políticas. El apoyo político también se ve afectado por la posición política de las personas, su evaluación de la economía y sus experiencias con la política, la corrupción y la inseguridad (Gilley, 2009; Moreno & Osorio, 2022). En cuanto a los determinantes socioeconómicos, como el bienestar general, la libertad y la justicia, llevan a los estados a disfrutar de mayor legitimidad, tales como el nivel de ingresos, mismos que se traducen en niveles de salud, educación, consumo y bienestar en general, lo que conllevaría a regular los niveles de legitimidad de una nación, destacando la pobreza y la desigualdad como factores que reducen el apoyo de los gobiernos (Alister, Guerrero, & Cea, 2015).
A nivel estructural o agregado, factores como el diseño institucional, la cultura política, la estabilidad democrática, el desarrollo económico y social, la fase de consolidación del régimen democrático y los años de experiencia democrática ininterrumpida, son variables que condicionan las percepciones de legitimidad en sus distintas dimensiones.
Por su parte, la legitimidad política tiene una estructura multidimensional con seis componentes: La Comunidad política es la dimensión más difusa y se refiere al apoyo que los ciudadanos emiten a la comunidad política o al sentimiento de pertenencia a ella; los Principios del régimen consiste en la aceptación de diferentes formas de participación, mientras que las Instituciones políticas refieren el apoyo que otorga la ciudadanía en términos de confianza y representa una de las formas más importantes de legitimidad. El apoyo más específico está relacionado con el desempeño del sistema político y depende más de la posición política de las personas y está influido por factores socioeconómicos y políticos; el Desempeño del régimen se vincula con la evaluación de la situación de la economía nacional más la evaluación retrospectiva de la situación económica. En cuanto a la dimensión Apoyo a las autoridades y actores políticos, este se relaciona con el desempeño del ejecutivo reflejando la actuación del gobierno nacional, como por ejemplo el combate a la pobreza y la corrupción, la seguridad pública, además de su desempeño de manera general. El Apoyo al gobierno local refleja en América Latina la atención de muchos servicios públicos básicos a nivel municipal (Booth y Seligson, 2009).
## i. ¿Cómo se mide la legitimidad?
La medición de la legitimidad política es un desafío debido a su naturaleza subjetiva y multifacética. Sin embargo, existen algunas aproximaciones y herramientas que se utilizan para evaluar la legitimidad política en diferentes contextos. Algunas de las formas comunes en que se puede medir actualmente la legitimidad política son las encuestas de opinión pública al preguntar a los ciudadanos sobre su confianza en el gobierno, sus líderes políticos y las instituciones democráticas, como es el caso del Barómetro de las Américas, el Latinobarómetro, y la Encuesta Mundial de Valores, entre otros. Estas encuestas pueden incluir preguntas sobre la aprobación del presidente, la satisfacción con el gobierno, la confianza en las instituciones gubernamentales, tolerancia política, entre otros temas relacionados.
Los niveles de participación en elecciones y otros procesos democráticos también pueden ser indicadores de la legitimidad política. Una alta participación electoral generalmente se interpreta como un signo de confianza y legitimidad en el sistema político, mientras que una baja participación puede indicar descontento o falta de confianza en las instituciones democráticas. De igual forma, existen varios índices y clasificaciones internacionales que intentan medir la legitimidad política comparando diferentes países en términos de democracia, derechos humanos, estado de derecho y corrupción. Algunos ejemplos pueden ser el Índice de Democracia de The Economist Intelligence Unit, el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International y el Índice de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras.
## iv. Legitimidad por Resultados
La legitimidad por resultados o también llamada legitimidad por desempeño es un concepto que se refiere a la percepción de legitimidad de un gobierno o régimen político basada en los resultados tangibles que produce en términos de bienestar, desarrollo económico, seguridad, calidad de vida y otros aspectos relevantes para la población. Bajo este enfoque, un gobierno es considerado legítimo si es capaz de lograr resultados positivos y satisfacer las necesidades y demandas de la sociedad.
Algunos autores abogan por una concepción de legitimidad que no se base únicamente en procesos formales o procedimentales, sino también en la capacidad del gobierno para cumplir con las expectativas y generar resultados tangibles que beneficien a la población. Así, la legitimidad por resultados tiene un impacto directo en la legitimidad democrática de cualquier régimen, al fortalecer la percepción y creencia en la población de que se está cumpliendo con sus responsabilidades y produciendo resultados positivos, y por tanto de que está actuando en interés del pueblo y refleja su voluntad.
Uvalle (2007) resaltó la responsabilidad de los gobiernos con la sociedad como la suma de capacidades necesarias para que estos sean aceptados no sólo por su legalidad y legitimidad de origen, sino fundamentalmente por la obtención de los resultados finales que genera.
Robert Dahl (1989) sugiere que la legitimidad de un sistema político democrático depende en gran medida de su capacidad para producir resultados efectivos y responder a las necesidades de la sociedad.
Karl Deutsch (1980) definía Poder como la "capacidad de resultados" o "la habilidad de hacer que ciertas cosas sucedan". Según esta perspectiva, la legitimidad de un régimen no se basa únicamente en su legalidad o en el cumplimiento de ciertos procedimientos formales, sino también en su capacidad para satisfacer las demandas y necesidades de la población.
El enfoque de Legitimidad por resultados resalta la importancia del desempeño y la eficacia gubernamental en la construcción y el mantenimiento de la legitimidad política, lo que sugiere que los gobiernos deben centrarse en la entrega de resultados concretos y en la satisfacción de las expectativas de la sociedad para garantizar su legitimidad y estabilidad a largo plazo.
Un gobierno eficaz y capaz es esencial para la legitimidad democrática, y cuando esta efectividad falla, la confianza en el sistema también se debilita, lo que puede derivar en descontento social y político (Magalhaes, 2014).
## IV. Exploración y ANÁlisis de Datos
### a) Correlación de Variables
En este apartado, se llevará a cabo un análisis correlacional simple entre estas dos importantes dimensiones. Para efectos de simplificación, el concepto de Gobernanza se tomará de la variable Efectividad de gobierno' propuesto por el Banco Mundial y que es definida por esa organización como sigue:
"La efectividad del gobierno mide la calidad de los sevicios públicos, la calidad del servicio civil y el grado de su independencia de las presiones políticas, la calidad de la formulación e implementación de políticas, y la credibilidad del compromiso del gobierno con esas políticas."
En lo que respecta a la dimensión de Legitimidad política, se recurre al concepto de Confianza en el presidente, propuesto por el Barómetro de las Américas, por lo que en este estudio lo utilizaremos como una variable proxy. A partir de los conceptos de David Easton, esta variable se considera un indicador de apoyo específico de la confianza política, esta última entendida como las actitudes de apoyo hacia el régimen y sus instituciones, y que se interpreta como el respaldo temporal condicionado a que el gobierno atienda los problemas de manera eficiente (Gómez Vilchis, 2018).
Para esta correlación se realizaron dos diagramas de dispersión entre ambas dimensiones; por una parte, se plantea un primer ejercicio con información del año 2022 para 20 países latinoamericanos, así como un segundo diagrama para el caso de México en el periodo comprendido entre los años 2004-2022.
Primeros hallazgos
En el Gráfico 1, se puede observar la relación de las dos variables para los países de América Latina durante 2022, en el que se muestra una pendiente claramente positiva, lo que refleja que, a mejor desempeño y efectividad del gobierno, existen mayores niveles de legitimidad política, manifestada en la confianza en el presidente, lo que confirmaría lo planteado por los principales teóricos de la legitimidad y la gobernanza. Es importante notar que los países México y El Salvador se encuentran por debajo y hacia la derecha de la línea punteada (puntos rojos), lo que significa que su desempeño gubernamental, en términos de la legitimidad política, es significativamente menor que en el resto de los países.
 Gráfico 1: Relación Efectividad vs. Confianza en el presidente. Países de América, 2022 Fuente: Elaboración propia con datos de Vanderbilt University (2023) y World Bank Group (2023).
En lo que respecta al segundo ejercicio, en el Gráfico 2 podemos observar que a menores niveles de gobernanza en México, no necesariamente se merma la legitimidad política, de hecho, esta se incrementa considerablemente de manera particular en los años que comprende la administración 2018-2024. Para el caso mexicano, con claridad se observa que existe una relación negativa entre estas dos variables.
 Gráfico 2: Relación Efectividad del gobierno vs. Confianza en el presidente. México, 2004- 2022 Fuente: Elaboración propia con datos deVanderbilt niversity ()y World Bank Group ().
### b) Algunas Interpretaciones
Una primer explicación de esta singular relación podría ser que la fuente "carismática" de la legitimidad política tenga una influencia significativamente mayor para los ciudadanos respecto de la ponderación que estos otorgan al desempeño de la gestión pública analizada. El presidente López Obrador ha mantenido altos niveles de legitimidad política en gran parte por su conexión con los ciudadanos y su discurso de combate a la corrupción y el neoliberalismo, lo cual refuerza dicho componente. A pesar de los reportes y críticas sobre la efectividad de su gestión en varios sectores como la seguridad pública, la salud o el crecimiento económico, la percepción de que él representa un cambio radical frente a gobiernos anteriores podría haber permitido que su legitimidad se mantenga alta, no obstante los resultados negativos del componente efectividad de la gobernanza.
Otra razón se vincula a que si bien la población ha podido contar con un amplio conocimiento sobre el negativo desempeño gubernamental durante el sexenio, la relación entre ambas dimensiones pudo verse influida por la creencia de los ciudadanos de que comprenden las decisiones del presidente, discrepancia que significaría que muchos ciudadanos con un entendimiento político limitado sobre las dinámicas económicas del país, han asumido que las dificultades son pasajeras y las decisiones del gobierno son correctas, reforzando la legitimidad del presidente a pesar de los malos resultados de su administración (Gómez Vilchis, 2018).
De igual manera, estos hallazgos pueden hacer referencia a las políticas de corte populista del gobierno, como las obras magnas también llamadas "elefantes blancos". Tales son los casos del Tren Maya o la Refinería Dos Bocas, proyectos emblemáticos de la administración de López Obrador que han sido defendidas con vehemencia por el presidente como logros importantes de su gobierno, lo que ha reforzado su popularidad y legitimidad ante sectores de la población. Sin embargo, hay críticas respecto a su costo, su viabilidad económica y el impacto ambiental que pueden tener, sugiriendo que su implementación no necesariamente refleja altos niveles de gobernanza, sino más bien un enfoque populista.
Por su parte, las políticas de asistencia social como la entrega de subsidios han representado un volumen considerable de apoyos económicos entregados a familias mexicanas, tal es el caso de los programas Jóvenes Construyendo el Futuro y Pensión para Adultos Mayores, recursos otorgados a sectores amplios de beneficiarios que han generado una percepción positiva entre estos, pero que su impacto en el largo plazo ha sido cuestionado debido a la eventual presión que ejercen sobre las finanzas públicas, lo que refleja una brecha entre la legitimidad obtenida por la distribución de recursos y la calidad de la gobernanza en términos de sostenibilidad fiscal.
Tanto las monumentales obras como los subsidios enunciados aparentarían una grado de efectividad importante, pero cuyos efectos positivos solo son de corto plazo, traduciéndose en un aumento en la confianza en el presidente, aunque suelen socavar las finanzas públicas de mediano y largo plazo, atentando contra los niveles de gobernanza nacional.
## V. CONCLusiONES
Comprender la gobernanza y la legitimidad política permite a los líderes tomar decisiones informadas y efectivas que beneficien a la sociedad en su conjunto. Los gobernantes que entienden la importancia de estos conceptos pueden trabajar para fortalecer las instituciones democráticas, promover la transparencia y la rendición de cuentas, fomentar la participación ciudadana, así como la estabilidad política y social a largo plazo.
La legitimidad política es esencial para que un gobierno sea efectivo y sostenible a largo plazo. Asimismo, cuando los líderes políticos comprenden cómo la gobernanza afecta la percepción de legitimidad por parte de la población, esto mejora la toma de decisiones de política pública y sus resultados, lo que fortalece el respaldo al gobierno y su capacidad para gobernar de manera efectiva.
Analizar las fuentes de legitimidad de un Estado, especialmente en contextos donde los niveles de desempeño son bajos, es fundamental para identificar qué factores de la gobernanza están más estrechamente vinculados con mayores niveles de apoyo político, así como para conocer algunas explicaciones sobre las que se ha basado la confianza de los ciudadanos.
La administración pública federal 2018-2024 en México presenta un caso interesante y quizás paradigmático que desafíe el enfoque de la Legitimidad por resultados, el cual postula que la legitimidad de un gobierno está estrechamente vinculada a su efectividad y a los resultados de su gestión. En otras palabras, es un claro ejemplo de cómo un alto nivel de legitimidad política puede coexistir con bajos niveles de gobernanza, especialmente cuando se toma en cuenta el uso de políticas asistencialistas, el carisma personal del presidente y una visión populista que prioriza acciones de corto plazo con un fuerte impacto simbólico.
Los aceptables niveles de apoyo del gobierno de México en la recta final del periodo analizado, a pesar de los deficientes niveles de gobernanza, estarían sugiriendo que otros factores más complejos tienen una ponderación más significativa que la efectividad gubernamental. En ese sentido, se subraya la importancia de profundizar en el análisis de la relación de la legitimidad política y la gobernanza, especialmente en democracias con contextos particulares como la mexicana. Ese podría ser un reto para subsecuentes estudios.
AgradECimiENtos
Los autores expresan su gratitud a Jorge Luis García González por su asistencia en el análisis estadístico y la representación gráfica de los datos. Su apoyo técnico fue fundamental en la presentación de hallazgos de este estudio.
[^1]: De los seis indicadores del organismo internacional, se considera que este indicador es el más representativo con respecto al logro y entrega de resultados y el desempeño de la administración pública federal. _(p.10)_
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Funding
No external funding was declared for this work.
Conflict of Interest
The authors declare no conflict of interest.
Ethical Approval
No ethics committee approval was required for this article type.
Data Availability
Not applicable for this article.
Carlos Comsille Villarreal. 2026. \u201cBeyond Appearances: Unveiling the Disconnect Between Governance and Legitimacy in López Obradors Government (2018-2024) in Mexico\u201d. Global Journal of Human-Social Science - F: Political Science GJHSS-F Volume 25 (GJHSS Volume 25 Issue F1): .
This article examines the complex relationship between governance and legitimacy during Andrés Manuel López Obrador’s administration in Mexico (2018Mexico ( -2024)). Using a mixedmethods approach, it analyzes the evolution of governance indicators and popular support, considering how high levels of legitimacy have persisted despite weak governance. This persistence is partly attributed to presidential charisma, the low political culture of Mexicans, and social welfare policies. The study reviews theoretical frameworks on legitimacy and governance, assessing the apparent disconnect between these concepts in the Mexican context. Additionally, it proposes possible explanations for this paradox and suggests avenues for future research on how social and political factors influence public perceptions of government performance.
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