### Introduction
'n este trabajo me centraré en analizar el ejercicio crítico de Octavio Paz, en particular, en dos poemas: Las palabras y Las palabras dichas así como en la primera parte de El arco y la lira.
Octavio Paz es uno de los intelectuales más destacados del siglo veinte y una de las voces poéticas más singulares de la lengua española. Su vasta cultura y curiosidad intelectual lo llevaron a sondear todas las expresiones del saber. Vislumbró y estableció no solo una relación directa y dialógica entre su literatura y las literaturas extranjeras (además de otras disciplinas como la historia, la pintura, el cine, la historia intelectual de México, el cine, la filosofía hindú y otras disciplinas) sino que expandió ese elemento dialógico a su obra, ligando expresiones distintas como la poesía y el ensayo. Esta universalidad puede verse expresada en estos dos niveles complementarios: en la esfera creativa: su poesía, en la esfera crítica su ensayo. Estos quehaceres de naturalezas distintas pero enlazadas entre sí por la reflexión, conforman el universo del mexicano. La creación como ese mirar hacia adentrohace un ejercicio de introspección e indaga en su cultura lectora; y el ensayo como ese mirar hacia afuera: aísla conceptos para llegar a sus primeras especificaciones. Ese aislar entendido como decodificar para luego codificar los conceptos. Un quehacer crítico que el autor elabora desde sus propias lecturas y relecturas, que explora desde diversos vértices un texto y conjunta nuevas primicias en la escritura, desde donde puede perpetuar sus ideas.
Así, Paz parte en la creación y el ensayo desde un elemento decisivo: la búsqueda. Y esta búsqueda constante de respuestas se manifestará a través de metáforas o argumentos, y se sostendrá por medio de la observación y el análisis. Estos tres elementos se conjugaran a lo largo de todos sus escritos. Al respecto, Cándido Pérez Gallardo expone:[^6]
Encerrarse en su propia experiencia..-lectora-... para allí encontrar los necesarios emblemas de un presente perpetuo,...-en el que sus ideas permanecen- un arte que se afianza en una cultura prodigiosa, una manera de leer nueva y faustosa. Una escritura que todo lo conmueve, que da un...-matiz- especial-, 2
Precisamente, es así como se puede definir su experiencia lectora como Pérez Gallardo argumenta, cada vez que Paz relee sus textos y los vuelve a razonar, sus nuevas reflexiones lo llevarán, sin lugar a dudas, a exhibir su amplia cultura pero, además, a establecer su escepticismo a lo que ya ha objetivado para continuar ofreciendo nuevos matices a sus escritos sean poéticos o ensayísticos. Cuando busca, observa y analiza; estos tres elementos fundamentales, conformarán, indudablemente, su trayecto lector, crítico y escritural.
Paz estableció una relación directa entre la creación y la crítica; ya que, para él conforman un mismo elemento. El pensamiento auténtico va ligado al análisis. La experiencia lectora significará la base de la cual partirá para encontrar repuestas a sus cuestionamientos, siempre apoyada en un procedimiento que lo llevará a demostraciones sólidas y coherentes, como podemos constatar en El arco y la lira: las ideas que reflexiona el poeta, lo lleva a determinadas deducciones, lo que lo conducirán a las primeras conclusiones hasta alcanzar puntualizaciones definitivas.
Claro que, toda indagación del poeta, explícita, coherente y concisa, lo transfiere a determinados indicios, que al examinarlos, bordearlos, escudriñarlos en sus diferentes aristas, convierte su ejercicio intelectual, se torna en una tarea epistemológica. Además, expande sus escritos a un espacio lúdico para continuar con su labor interpretativa.
Esta tarea, implica no solo la contemplación del objeto, la conciencia reflexiva con respecto a éste, sino también el uso concreto de la herramienta de acercamiento; el lenguaje. Elemento clave para el entendimiento de Paz. Prueba de ello, es el poema "Las palabras", escrito donde muestra búsqueda, análisis y hallazgo, componentes que conforman su método analítico y desarrolla una fenomenología de la lectura, al mismo tiempo, ya que, desglosa las palabras como un rompecabezas para de nuevo unirlas y evidenciar nuevas señales de experimentación y de estudio cuando expresa:
Dales la vuelta, cógelas del rabo (chillen, putas), azótalas, dales azúcar en la boca a las rejegas, ínflalas, globos, pínchalas, sórbeles sangre y tuétanos, sécalas, cápalas, písalas, gallo galante, tuérceles el gaznate, cocinero, desplúmalas, destrípalas, toro, buey, arrástralas, hazlas, poeta, haz que se traguen todas sus palabras.
En este poema, Paz emplea un lenguaje coloquial y un lenguaje culto incluyente, hecho que nos permite saber que el autor es generoso porque comparte su obra a los lectores. Es decir, no escoge a sus lectores, su obra está dirigida a cualquier lector, sea a un lector ávido y riguroso o a un lector simplemente. Esto me recuerda a Wolfgang Iser cuando afirma que el autor es el que escribe la obra dejando huecos que el lector tiene que llenar con sus ávidas lecturas, el escritor estaba de acuerdo con el teórico, al compartir autor y lector labores distintas pero que se conjuntan y se complementan en una totalidad. Pues la obra que no es leída, no existe, afirma también Iser.
En la idea de esta búsqueda del significado o significados de las palabras, está presente esta naturaleza escéptica del autor, que orilla a éste a deshacer cada término para encontrar los múltiples significados de palabras y relacionarlos, asirlos, separarlos para distinguirlos en su origen, en su verdadero significado pero también si el término es de naturaleza polisémica.
En este sentido, Paz otorga al lenguaje la función de vía para el análisis y en algunos casos el fin último. Mantiene una actitud analítica ante el lenguaje, y no solo aventura su crítica con primeras impresiones, o hacia el exterior: los fenómenos culturales, la condición humana o las manifestaciones artísticas, sino al interior, ante su propia escritura, con lo que la obra de Paz se convierte en un eje expansivo y crítico diferenciador: la poesía y el ensayo son crítica y análisis del lenguaje y los alcances de éste. Como lo demuestra en una de tantas creaciones, "La palabra dicha":
La palabra se levanta de la página escrita. La palabra, labrada estalactita, grabada columna, una a una letra a letra. El eco se congela en la página pétrea
Ánima, blanca como la página, se levanta la palabra. Anda sobre un hilo tendido del silencio al grito, sobre el filo del decir estricto. El oído: nido o laberinto del sonido.
Lo que dice no dice lo que dice: ¿cómo se dice lo que no dice? o tal vez es bestial la vestal.
Un grito en un cráter extinto: en otra galaxia ¿cómo se dice ataraxia? Lo que se dice se dice al derecho y al revés. Lamenta la mente de menta demente: cementerio es sementero, simiente no miente. Laberinto del oído, lo que dices se desdice del silencio al grito dsoódo.
Inocencia y no ciencia:] para hablar aprende a callar
Si Paz mantiene una actitud crítica ante el lenguaje; también debemos admitir que el autor nos remite necesariamente a los senderos de la filosofía del lenguaje. La que estudia la naturaleza del significado, la praxis del lenguaje, su entendimiento, su interpretación, su traducción y los límites de éste. Labor teórica que desarrolla, el escritor y la proyecta cuando expresa que es para él poesía y poema. En este poema despliega, con ejercicios de revisión y de reconsideración, el origen del significado y su naturaleza en cada palabra y estudia cómo utilizarlas tanto en el ámbito coloquial o como lengua culta, para llegar a entenderlas e interpretarlas.
Paz no se contenta solo con revelar el significado de las palabras sino en entenderlas en su naturaleza y en su relación con el mundo. Por ello, él se presenta como una guía, como un maestro de la palabra. No sólo indaga en los posibles significados de la palabra sino que, además, concientiza en el eficaz entendimiento de sus lectores. Evita usar palabras que dirijan a un lugar común, o que se han convertido en palabras o frases gastadas y pierden todo significado real. Por ello, es tan puntilloso en poemas como "La palabra" y "La palabra dicha". O como cuando rastrea los significados de poesía y poema cuando admite:
La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une. Invitación al viaje; regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia; el tedio, la angustia y la desesperación la alimentan. Oración, letanía, epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia. Sublimación, compensación, condenación del inconsciente. Expresión histórica de razas, naciones, clases. Niega a la historia: en su seno se resuelven todos los conflictos, objetivos y el hombre adquiere al fin conciencia de ser algo más que un tránsito. Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no dirigido. Hija del azar, fruto del cálculo. Arte de hablar en una forma superior; lenguaje primitivo. Obediencia a las reglas, creación de otras. Imitación de los antiguos, copia de lo real, copia de una copia de la Idea. Locura, éxtasis, logos. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata. Visión, música, símbolo. Analogía: el poema es un caracol en donde resuena la música del mundo y metros y rimas no son sino correspondencias, ecos, de la armonía universal. Enseñanza, moral, ejemplo, revelación, danza, diálogo, monólogo. Voz del pueblo, lengua de los escogidos, palabra del solitario. Pura e impura, sagrada y maldita, popular y minoritaria, colectiva y personal, desnuda y vestida, hablada, pintada, escrita, ostenta todos los rostros pero hay quien afirma que no posee ninguno: el poema es una careta que oculta el vacío, iprueba hermosa de la superflua grandeza de toda obra humana.
Un dato interesante que tiene mucha relación con el método crítico y creativo de Paz es lo Maurice Blanchot, explica de la creación poética:
no le está dada al poeta como una verdad y una certidumbre de la cual él podría aproximarse. El poeta no sabe si es poeta, pero tampoco sabe lo que es la poesía, ni siquiera si ella es. La poesía depende de él y de su búsqueda; dependencia que, sin embargo, no lo convierte en dueño de lo que busca; lo que lo vuelve es incierto de sí mismo y como inexistente. Cada obra, cada momento de la obra, pone todo en entredicho, y aquel que solo deba atenerse a ello, no se atendrá, pues, a nada".3
Ciertamente en las reflexiones, Octavio Paz deduce, busca, encuentra, apunta y desarrolla la filosofía del lenguaje: indaga en cada uno de estos términos poesía y palabra, intenta contextualizarlos para un mejor entendimiento, traza cada uno de los significados de poesía y palabra. Concientiza las múltiples formas en que cada uno de ellos funciona a partir de otro concepto que lo acompañe; o bien, como pueden ser empleados por el lector y como se pueden interpretar y comprender desde su contexto subyacente. Así, desde un razonamiento amplio otorga a sus escritos esa calidad total y completa hasta llegar al fin último de cada palabra. Con lo que, deliberadamente sus trabajos de comprensión, interpretación, análisis y de conjuntar premisas le permite entender los diferentes significados de poesía y poema; además de que somete a un estudio riguroso cada palabra. Ya que, él mismo afirmó que la palabra "es el hombre mismo. Estamos hechos de palabras. Ellas son nuestra única realidad o, al menos el único testimonio de nuestra realidad"...4
Por otro lado, en este ejemplo de cómo define poesía y poema vemos que de una manera natural y espontánea, pero partiendo de su experiencia como filólogo; establece en cada escrito su crítica literaria plenamente. Pues comprende la obra literaria en toda su amplitud como ya mencionó Antonio Alatorre de la crítica de Dámaso Alonso. Por ello, tanto Octavio Paz como Dámaso Alonso comprenden y transmiten una obra literaria en toda su dimensión. Ya que, toda tarea de un crítico literario debe demostrar una sensibilidad extrema ante una obra literaria; tener mayores conocimientos de teoría literaria y haber ejecutado lecturas mucho más amplias que le permitan tener más experiencia al comentar un libro; el crítico debe ser honrado y comprometerse con la tarea de ejecutar las labores de un excelente crítico, honesto que cabalmente opina sobre el texto literario. Y, además, tener la voluntad de ofrecer juicios objetivos para reconocer al autor de una obra. Estas peculiaridades del crítico literario las posee y practica plenamente Octavio Paz.
En estos alcances universales, en su creación poética y en sus ensayos, la hermenéutica y la filosofía del lenguaje están unidas por el estudio de la palabra y del lenguaje, no podemos ignorarlas. Ya que, Paz admite: A partir de la fusión entre poesía y crítica, el elemento que lo lleva a múltiples conclusiones es su escepticismo. A partir de las dudas que él mismo se plantea, a partir de su escepticismo visto desde el plano del creador, logra despejar sus dudas, mediante un ejercicio hermenéutico.
Para el autor, tanto el ensayo como la poesía están íntimamente relacionados con el equilibrio de los elementos que lo constituyen, las palabras. Éstas son profundas, completas, expresando lo que hay que decir, pero teniendo la naturaleza de totalidad, de conjuntar y de completar sus ideas. Al fin y al cabo la última palabra contiene a la primera. Pero no llevando éstas al término de un texto cerrado. El equilibrio consciente de sus ideas, poseen características de ligereza, brevedad, profundidad y apasionamiento. Particularidades que dan al arte de convencer y argumentar su armonía.
En Paz, ensayo y poesía se funden, forman un conjunto crítico y construyen una discursividad mediante la reflexión y la exégesis. Tanto el ensayo como la poesía significan un trabajo de exploración, para él suponen una labor primeramente espiritualentendió lo que Ramón Xirau manifestó que no hay poesía que no recorra las aristas de lo sagrado; la poesía de Paz, al fin y al cabo, son epifanías: revelaciones.
Retomando la idea anterior, la poesía y el ensayo son una labor de exploración, primeramente espiritual y, después un ejercicio intelectual y epistémico. Esto supone una tarea dúctil, en el sentido de que cada tema y aproximación requieren no solo una manera de nombrarse y observarse, una manera de analizarse, sino también una manera de escribirse, creativa o críticamente. En este sentido, su práctica poética-crítica, supone una permanente renovación, sometiendo su labor a una investigación constante y a una renovación de sus propias ideas, labor que él mismo se impone. Por ello, concuerdo con las ideas de Gadamer cuando enfatiza que "las intenciones del autor nunca agotan el significado de una obra literaria. A medida que la obra pasa de contexto en contexto, cultural o histórico, se puede extraer de ella nuevos significados, quizás nunca previstos ni por el autor ni por el lector de su época"5
Por ello, en cada lectura que hace Octavio Paz, deshilvana los términos y vuelve a ejecutar una rigurosa tarea de exploración, de examen y de pesquisas, que implica el estudio de la filosofía del lenguaje y de la hermenéutica para asimilar e interpretar en su contexto los temas o asuntos de su interés; así deduce y emplea la pragmática del lenguaje. Por tanto, él puede ordenar, reclasificar y reinterpretar toda idea.
Toda esta tarea no sería establecida sin tres elementos: la curiosidad intelectual, la lectura ávida y la escritura; el primer elemento supone el motor: la curiosidad; el segundo la herramienta: la lectura y el tercero, la ejecución: la escritura y la creación. Con lo que, podemos observar en este último elemento escritura-creación, el poeta crea una simbiosis entre el ensayo y la poesía en todas sus especifidades y concreciones. Se puede observar que en la poesía y la crítica de Paz existe la confluencia de varios elementos, como señalé líneas arriba: el diálogo, el analítico, el expansivo, el dúctil, el de exploración y el de renovación. Todos estos elementos conjuntan y significan rasgos no solo definitorios de su escritura; sino los ejes que permiten visualizar en su justa dimensión su aportación a la literatura. Y que, tras observarlos es posible comprender la complejidad del ejercicio escritural del autor. Pues no sólo desarrolla crítica literaria, sus ensayos y sus poemas son prueba de que como crítico, Paz asimiló las teorías de la recepción, de la fenomenología del lenguaje, con lo que sus estudios filológicos forman un constructo epistemológico sin lugar a dudas.
En él, la crítica se vuelve en sí misma un elemento estético, dado sus matices y sus confluencias con la poesía y otras artes. Y del mismo modo, la poesía revela sus matices críticos y analíticos entre versos y metáforas. Así, Libertad bajo palabra es un claro ejemplo de lo anterior; o bien, su libro de ensayos, Cuadrivio.
La amplitud que manifiesta Octavio Paz en esta relación que desarrolla: crítica-creación lo convierte en un escritor completo, que logra dialogar con las literaturas ajenas y también con las propias, alcanzando plenamente dimensiones estéticas universales. Así, en El arco y la lira, en cuya obra se plantea preguntas como: ¿Qué dicen los poemas? ¿Cómo se comunican los poemas? Paz logra lo que Baudelaire expresó en una ocasión: "El poema es el doble universo. Escribir un poema es descifrar el universo solo para cifrarlo de nuevo". El poeta mexicano logra mediante una práctica hermenéutica construir su labor como crítico. Ya lo mencionaría Antonio Alatorre, cuando afirma en, Ensayos sobre crítica literaria, la tarea del crítico literario cuando asiente:
...el crítico nos comunica su experiencia del poema... parte, creadoramente, de su impresión de la obra literaria. Si todo lector refleja, como un espejo, la experiencia artística transmitida por el poema, el crítico, lector privilegiado, dotado no sólo de mayor receptividad y de mayor sagacidad literaria, sino también de la capacidad de comunicación, es un espejo mucho más fiel y sensible, de más pronta respuesta. Y, además, un espejo mucho más amplio, mucho más capaz de reflejar en toda su complejidad la esencia de la obra. (.sus) impresiones se dan organizadas, coherentes y luminosas en el crítico.6
Y continúa Alatorre diciendo: "el crítico genial es el que puede captar y comunicar el mayor número posible de las infinitas dimensiones que hay en toda gran obra literaria".7 Es así, como convierte Paz mediante la destreza su trabajo ensayístico y poético. Indudablemente, Paz posee estas cualidades que expone en sus obras. Pero sin dejar a un lado, la tarea del poeta, quién además en cada reflexión despliega su quehacer hermenéutico.
No es casual, la publicación de sus Obras Completas, publicadas por el FCE; los dos tomos que conforman su obra poética, Paz les dio una nueva disposición. Con lo que propone el propio autor, una nueva lectura de sus textos poéticos. Con esto nos demuestra que toda obra literaria así como toda crítica no terminan ni finalizan como algo cerrado. Para él, obra literaria y crítica están siempre en un plano de apertura a nuevas interpretaciones y reinterpretaciones; como lo concibió Humberto Eco en su libro, Obra abierta.
Confirmo lo que Emir Rodríguez Monegal advirtió del pensamiento crítico del autor:
Octavio Paz es no sólo uno de los grandes poetas de la lengua, uno de sus críticos practicantes más activos, sino una conciencia literaria que lee, examina, estudia, anota y discute, en un interminable diálogo con el otro, su lector.o
Efectivamente, lo realmente significativo es que como crítico siempre continuó con ese permanente diálogo con los lectores, lo que lo convierte en un poeta y ensayista universal, cuyas reflexiones siguen trascendiendo y en cuya obra logró establecer una crítica rigurosa, en ocasiones mordazo pero sin dejar de ser elocuente, contundente y espontánea con un sólido compromiso como creador.
De lo anterior, puedo afirmar que por todo lo que admite Rodríguez Monegal, la obra de Paz ha trascendido en todo los confines de la literatura. Pues no se conformó con ser un lector ávido sino que fue un crítico ideal, de grandes alturas porque logró comprender y transmitir, de manera oral en sus conferencias y de manera escrita, en la totalidad de cualquier obra literaria.
No obstante, siempre en ese afán abarcador, totalitario como escritor y crítico supo dimensionar, también, sus apreciaciones de la obra literaria ajena y la propia. Hizo del arte de la creación poética y la ensayística una doctrina que lo plasmó en El arco y la lira, texto fundamental para entender este binomio: poesía y ensayo como crítica literaria.
Leyendo la obra de Paz, las lecturas de sus textos no proporciona su amplia cultura como uno de los intelectuales de las letras iberoamericanas; sino que además, nos permite hallar procesos de lectura, actividad exegética y conocimiento amplio de diversas disciplinas: pintura, historia, sociología, política interna de México, la naturaleza del mexicano y, su vasto entendimiento de la obra de los poetas mexicanos del siglo veinte. Acucioso investigador, que compartió sus diversos saberes y amplio entendimiento de temas e ideas que acunó su pensamiento, que lo convierte en una de las figuras emblemáticas del siglo veinte.
Y al mismo tiempo, nos permite y permitirá entender y comprender su profundo bagaje cultural.
## BiBliograFÍa CONsultaDA
1. Alatorre, Antonio, Ensayos sobre crítica literaria. México, CNCA, 1993 (Lecturas Mexicanas. Tercera Serie, 80).
2. Bal, Miecke, Concepto viajeros. Murcia, trad. de Yaiza Hernández Velázquez, CENDEAC, 2009.
3. Blanchot, Maurice, El espacio literario. Madrid, Edit. La Nacional, 2002.
4. Eagleton, Terry, Una introducción a la teoría literaria. México, FCE, trad. de José Esteban Calderón, 1988.
5. Paz, Octavio, El arco y la lira, México, vigesimocuarta reimpr., FCE, 2020.
6. Pérez Gallardo, Cándido, El método crítico de Octavio Paz, en http://ddfv.ufv.es/bitstream/handle/ 10641/479/El%20m%C3%A9todo%20cr%C3%ADtic 0%20de%20Octavio%20Paz.pdf?sequence $=$ 1&isAll owed $=$ y (Consulta: 1o. oct, 2023).
[^5]: Terry Eagleton, Una introducción a la teoría literaria, p. 91. _(p.4)_
[^6]: Antonio Alatorr, Ensayos sobre crítica literaria, p.19. _(p.4)_
[^7]: Ibidem. _(p.4)_
Generating HTML Viewer...
References
6 Cites in Article
Antonio Alatorre (1993). Ensayos sobre crítica literaria.
Explore published articles in an immersive Augmented Reality environment. Our platform converts research papers into interactive 3D books, allowing readers to view and interact with content using AR and VR compatible devices.
Your published article is automatically converted into a realistic 3D book. Flip through pages and read research papers in a more engaging and interactive format.
Our website is actively being updated, and changes may occur frequently. Please clear your browser cache if needed. For feedback or error reporting, please email [email protected]
Thank you for connecting with us. We will respond to you shortly.