I. IntroDuCCiÓn
'ste trabajo, recapitula una tesis sobre Historia del Arte y Preservación Patrimonial, que propone un modelo para realizar historiografías en respuesta a una investigación que demostró la necesidad de respaldar todas las intervenciones de restauración o refuncionalización de piezas patrimoniales, con un estudio que ofrezca detalles históricos y artísticos del bien, respondiendo a preguntas como: qué motivó su realización, qué influencias políticas, religiosas o militares tuvieron lugar, cuáles fueron sus auspicios económicos, qué disponibilidad de materiales y tecnologías existían entonces, etc.
Los trabajos historiográficos en arte visual, se proponen realizar con la asistencia de la Narración, que permite correlacionar los eventos de manera secuencial en el tiempo. De esta manera surge la narrativa como una herramienta metodológica natural. Los eventos de relieve que coinciden en el tiempo y no así en el espacio, generan ramas históricas paralelas que permiten comprender hechos vinculados que se dieron en tiempos similares, pero en espacios diferentes. Adicionalmente, como muchos objetos constituyen parte del contexto en que se dieron los hechos, formando parte intrínseca de los pasajes históricos, se da lugar a la Descripción, como el método o recurso complementario inmediato.
Estas herramientas se proponen para el análisis de las obras de arte que son admiradas visualmente y que interesan por su valor histórico. El propósito es tratar de lograr cierta vivencia del pasado en términos de Espacio y Tiempo y aspectos Políticos, Socioculturales, Económicos y Tecnológicos.12 Según la investigación mencionada, este enfoque ayuda en gran medida a reconocer el valor patrimonial artístico del bien, así como su significación histórica.
Ha quedado demostrado en esos estudios previos, que las intervenciones en restauración o refuncionalización conllevan grandes riesgos de deterioro o pérdida de valor, cuando no son mentadas con responsabilidad y sobre todo, con conocimiento. Esta aseveración considera que ese conocimiento, no se circunscribe sólo a la multiplicidad de técnicas y procedimientos a desarrollar en la intervención de los bienes, sino al conocimiento logrado sobre su contexto de origen.
En resumen, este documento plantea el modelo y lo presenta de manera sintética, ejemplificando su aplicación en un ensayo sobre el lenguaje artístico e histórico de la Catedral de Sucre.
II. El Análisis Histórico Et-Pset
La tesis propone el modelo de Análisis Histórico ET-PSET como una manera de acercarse al contexto de origen que define la realidad que circundó y en la que se realizó una obra patrimonial, conforme la dualidad existente entre Historia y Preservación del Patrimonio. Este paradigma inédito y genuino en su aplicación, gira alrededor de una historiografía que se enfoca en el aspecto histórico-artístico, rescatando también los hechos relevantes que se dieron con posterioridad.
No forma parte del alcance de este trabajo la discusión en detalle de la estructura del modelo ni la didáctica de su empleo, motivo por el que solamente se incluyen algunas figuras que permiten identificar y apreciar la forma en que sus componentes interactúan y se comprometen con el resultado final.
El gran objetivo es el de Promover la realización de historiografías con un enfoque sistémico que resalte la riqueza de un bien patrimonial, fundamentando los proyectos de restauración y re-funcionalización a fin de prevenir la pérdida de valores en la ciudad patrimonial de Sucre.
a) El Análisis Histórico PSET en el Contexto de Origen: ET-PSET
El análisis ET-PSET, se inicia con la definición de dos componentes que delimitan el marco histórico que son: espacio E y tiempo T. Posteriormente, se inicia el análisis considerando sus cuatro variables fundamentales (PSET) en el orden que parezcan prevalecer, utilizando en cada uno de ellas, las herramientas de pesquisa que más convenga. No existe una variable que por norma guíe el inicio de la investigación, pero regularmente, se distingue de manera rápida a la que gravita más de manera que constituya el eje del análisis y de la narración. La investigación PSET tiene las siguientes cuatro variables que se tratan y discuten de manera individual o en relación unas con otras.
INVESTIGACIÓN PSET
Políticas
Socioculturales
Económicas
Tecnológicas
Componentes o Variables PSET
Existen aspectos compositivos arquitectónicos complementarios que forman subconjuntos de los anteriores, nominativamente; los morfológicos, los espaciales y funcionales. En este punto, el Análisis Histórico PSET, resulta ser una valiosa forma de enfocar la narración hacia el contexto de origen resaltando la riqueza histórica de un bien patrimonial para que sea restaurado con pleno conocimiento de su valor artístico e histórico.

ANALISIS HISTORICO ET-PSET
El Análisis Histórico ET-PSET, la base de la Preservación
El modelo se lo puede apreciar de manera didáctica en el siguiente diagrama, en el cual se identifica el campo de investigación formado por las esferas, Espacio -Tiempo. El Espacio refiere al lugar (donde) y a la definición del acercamiento al objeto de estudio, ya sea una de sus partes, o toda la obra, o la obra y su entorno, etc. Tiempo es la distancia temporal pudiendo ser un año, un siglo, una época histórica, etc.
En ellas se encuentran inmersas otras cuatro, correspondiendo cada una a una variable PSET, interceptándose para mostrar que existen espacios de trabajo comunes a dos o más variables.

En la parte inferior se repite este patrón varias veces indicando que ninguna tiene predominancia sobre la otra ya que este hecho se da de manera natural dependiendo de cómo se tipifica el contexto; ya sea substancialmente político, cultural, etc. Las fuentes de información y las herramientas que permiten extraerla se encuentran en la periferia resaltando su contribución en el proceso de investigación. Los resultados se obtienen de manera esencial, con la deducción e inducción.
Como se irá descubriendo, el Análisis Histórico ET-PSET considera de manera implícita las diversas visiones y conceptos poniéndolos a la luz en el transcurso de la investigación y haciendo que prevalezcan unos frente a otros según corresponda. Por tanto, son la obra misma y la documentación existente sobre ella, las fuentes de información que dejarán ver, por ejemplo, qué tipo de patronato tuvo lugar y que temperamentos prevalecieron, si el religioso, militar, o el ideológico marxista o el de género feminista por nombrar algunos.
El diagrama de la figura, constituye un modelo a seguir en la organización y realización de estudios superiores de posgrado para preparar los recursos humanos con los que no se cuentan actualmente, para que adopten a futuro el papel de líderes en este campo profesional.
b) Ensayo De Análisis Histórico Pset Del Patrimonio Arquitectónico Sucrense
La Arquitectura es una de las mayores expresiones artísticas del hombre que fue principalmente impulsada por creencias espirituales inicialmente conectada a la religión. La arquitectura sobre la pintura y la escultura, cobra más relevancia al cumplir con aspectos funciónales decorativos, tecnológicos y funcionales. Así como se estudia la arquitectura y su significado, se ve la importancia de la misma al analizar los esfuerzos y sacrificios con los que aportan las civilizaciones al buscar sus mensajes inmersos.
El historiador John Onians en su libro, The Bearers of Meaning (Los Portadores del Significado), contribuye al entendimiento del rol arquitectónico en la formación de una civilización. Así, el análisis de la arquitectura Sucrense permite remontarse en el pasado para narrar partes de su historia, interpretando la información de su entorno político, económico y sociocultural que representó entonces, un estado de civilización que contaba con poco dinero y escasa técnica constructiva, no obstante que Sucre, la antigua La Plata, a diferencia del resto de las ciudades en Bolivia, era el centro económico del que salían a España las mayores remesas de América.

Con una arquitectura de proporciones pequeñas y sencilla, Sucre, es reconocida por UNEsCO como un Patrimonio Histórico y Cultural en mérito a la estética arquitectónico-urbana y al gran contenido histórico que encierran sus muros. Los rasgos artísticos indican que el rector de vida fue la fe católica influenciada grandemente por la monarquía. La estructura social no se daba únicamente con criollos y claro está, con españoles, sino con los nativos a los que se incorporaba bajo buena instrucción impartida generalmente en las iglesias. Así lo muestran las particularidades funcionales y morfológicas en sus rastros arquitectónicos originales.
Ahora se verá, un ejemplo sencillo ET-PSET donde se enfatiza en el lenguaje arquitectónico ligado a la iconografía y semiótica sociales de la comunidad.Se escoge un ejemplo relevante de la época colonial; la Catedral como imagen de los Dominicos. Por ser un tema de mucho recorrer, se simplifica el estudio a un mínimo, escogiendo sólo las partes más interesantes de su arquitectura; las fachadas y el atrio.
c) La Catedral, el Dominio de los Dominicos
No se hallaron documentos de origen para atestiguar el inicio de obras en la Catedral, pero es fácil concluir, que poco pudo anteceder a la Erección del Obispado de Charcas y a la Constitución de la Iglesia Platense que siguió a la Bula Papal de Julio III del 27 de Junio de 1552, que en parte referente dice "erigimos y establecemos, por autoridad presente y las presentes letras, en el predicho pueblo, en la ciudad llamada La Plata, una Iglesia Catedral... y un Obispado llamado de La Plata" 1.
Según el investigador, Mons. Julio García Quintanilla, a quien se honra en este estudio, los cronistas de las diferentes órdenes se ufanaban por demostrar su primacía, hecho que él prefería interpretar como una manera de distribuirse la prédica y las obras de caridad2. La Orden Dominica de La Plata fue la primera establecida en Sucre en 1552 y constituyó el grupo más grande de misioneros y líderes de la religión católica, hecho que quedó presente en la arquitectura que pertenece al comienzo de la colonización. Es por eso evidente que los dominicos, conforme su predominio, impulsaron la construcción de la Catedral, muy a pesar de que su primer obispo, Fr. Tomas de San Martín quien erigió y constituyó la iglesia y promoviera en la misma época, la creación de la Real Audiencia3, no se posesionara jamás, ni lo hicieran los siguientes hasta 1563 en que Fr. Domingo de Santo Tomás, tomara gobierno de esta diócesis (ET P).
Tomas de San Martin, hombre probo y cabal, fue un gran defensor de los nativos y realizó muchas obras afectando su propio patrimonio y consiguió del Rey parte de los diezmos de la Corona para terminar la nave y crucería de la Catedral, tarea que fue entonces considerada una reedificación4. No se evidenció, en qué grado y condiciones contribuyó en el diseño, el arquitecto Juan Miguel Veramendi, a quien se atribuye, el diseño de la Catedral de Sucre y la Catedral del Cusco.
El último obispo de la diócesis fue el Clérigo Alonso Ramírez de Vergara que en 1599-1600 contribuyó con el terreno y los fondos para la Capilla de la Virgen de Guadalupe, el pintado de la imagen y el decorado de la misma con algunas de sus joyas.
Pasaron muchos años, antes de que se dorara el retablo en el que actualmente se encuentra°.
Es importante subrayar que la Catedral fue concebida en menor escala a sus similares, conforme el número de pobladores que la circundaba, por lo que resultó modesta y desprovista de gran carisma, permaneciendo así por muchos años. El Clérigo Dr. Bartolome Gonzales Poveda, quien desempeñó la presidencia de la Real Audiencia de Charcas, señaló su sencilla arquitectura y cuando le fue encomendado el gobierno de la Arquidiócesis en 1685, emprendió obras y dotó a la Catedral en tiempo sorprendentemente breve, de sus naves laterales, la torre y su portada lateral, embelleciéndola hasta su configuración actual (ET P).
Los muros laterales de la estructura actual se apuntalan con las capillas de la Virgen de Guadalupe y la de San Juan de Mata (actualmente un museo) por el flanco izquierdo y la de San Pedro por el derecho, de manera que el conjunto se refuerza para soportar los embovedados Góticos de sus cielos. El conjunto incluye la crucería que esta conformada por la nave central que culmina en el presbiterio-comulgatorio, altar mayor y el Coro en la parte posterior, las sacristías de San Miguel a la izquierda y de San Bartolomé a la derecha, esta última, unida a la histórica Sala Capitular que da al atrio. La más importante, es la de San Bartolomé que, además, da a la Plaza de Armas.
Esta cronología de hechos muestra que los dominicos, a pesar del interés y esfuerzo enormes que pusieron en la obra catedralicia, no eludieron las desventuras que se hacían frecuentes por la falta de dinero y técnica. Es así qué, muy a pesar suyo y a la del pueblo expectante, enfrentaron y sobrellevaron interrupciones y alteraciones que muchos años después, se completarían con el liderazgo de un religioso de gran determinación, no perteneciente a la orden Domínica7.
Este estudio, excepto por bibliografía que no refiere documentos de origen, no tiene fundamento para mencionar el grado en que participó José Gonzales Merguete, otro arquitecto de prestigio que se asevera intervino en la Catedral de Sucre como en la Catedral de Córdoba.
En lo que respecta a la obra de conclusión que es la de mayor magnitud, es interesante observar que el ilustrísimo Bartolomé Gonzales Poveda utilizó el espolio de su antecesor Cristobal de Castilla y Zamora y se lamentaba de no haber podido dar similar destino al del Arzobispo Bernardo Eyzaguirre. Esta situación, muestra la importancia de las rentas eclesiásticas y de las posesiones en bienes y dinero de algunos religiosos de la época, que se convertían en una cuantiosa fuente de recursos para este tipo de obras. Se podrían sumar muchas reseñas más para demostrar que fue el prelado el que proporcionalmente, realizó mayores aportes en comparación a la corona (PE).
Consta en el texto de respuesta al informe de conclusión de obras que este último clérigo enviara a España, el agradecimiento del Rey por la grandiosa obra emprendida y que gracias a Dios, la había concluido®. Consta en innumerables escritos, las donaciones que hacían también los fieles o familias acomodadas cuyas ofrendas en dinero, obras de arte o joyas, estaban acorde a su posición social, figuración o en proporción a los pecados que buscaban expiar (PSE).
Entre las primeras edificaciones, la Catedral, es una de las más importantes construcciones de la época colonial, no solo por ser el símbolo de la Religión Católica sino y especialmente, por representar la autoridad española. Es de destacar el celo de la Corona cuando no era considerada en el protocolo antes que el prelado, a tal punto que, en cierta oportunidad, ésta reclamó el porqué, en la colecta de la Misa de La Plata y el Cuzco, se contravenía su privilegio nombrando al Rey en segundo lugar (PS).

Esta edificación debía distinguirse y realmente se distinguió, enfatizando mucho más que otras, las jerarquías sociales, el poder de la monarquía y de la Iglesia.
Esto queda comprobado al comparar los templos construidos con anterioridad, los cuales se ubicaron en los asentamientos nativos existentes, cumpliendo así la función de adoctrinamiento de los indígenas. La construcción de estas iglesias condujo al establecimiento de las jerarquías sociales que conformaban una estructura multiétnica con una organización en la que se distinguían: San Lázaro (1544) como la primera iglesia destinada a los quechuas, la parroquia de San Sebastian (sin fecha) destinada para los Incas y finalmente San Roque, para los negros y mulatoso (ET S).

Los españoles buscaron en sus construcciones el reflejo de la arquitectura española. No obstante que el clima y los materiales impusieron limitaciones, trataron de mantener los estilos europeos especialmente en las fachadas, las que sustanciaron con el manejo de las formas y los materiales°. Ellos hubieran preferido que sus monumentos se edificaran enteramente en granito pero las disponibilidades locales en materiales y dinero, sólo permitieron el uso de piedras calcáreas y areniscas que no eran las más adecuadas para el labrado12 (ET ET). Por lo demás, el material más familiar utilizado fue el barro horneado en ladrillo o formado en adobe.

Desde el principio la Catedral fue utilizada como sepulcro, lugar de recogimiento y primordialmente como recinto para actos litúrgicos de gran realce. Se halla como un elemento interesante de diseño, el atrio, el cual cumple la función estética de jerarquizar los ingresos y realzar los amplios muros de las fachadas, técnica utilizada desde la época griega y romana y que casualmente, era también aplicada por los incas, mayas y aztecas.
En la época colonial, las clases dominantes que representaban la religión y la monarquía, utilizaban estos atrios para el adoctrinamiento de los nativos. En muchos casos se optó por aumentar pequeñas posas o capillas abiertas (ET PS).

No existe información de la época que refiera a que el atrio de la Catedral se usara con este propósito, pero sí se puede confirmar, que este espacio delimitaba las naves a las que accedían españoles y criollos mientras los nativos se congregaban solamente en la plaza.
Se puede deducir, por coincidencia morfológica y espacial, que la funcionalidad de los balcones que tienen acceso desde la actual Sacristía de San Bartolomé, pudieron usarse para impartir servicios a los nativos a los que se organizaba en la plaza.

El atrio y los espacios internos estaban únicamente destinados para los españoles y sus sirvientes según las ordenanzas de Felipe .
Otros elementos confirman la función del atrio; por una parte, se encuentra la cruz de piedra ubicada en la esquina del atrio, también conocida como Rumi Crux que se convierte en el símbolo "protector de la ciudad" del cristianismo sobre las religiones prehispánicas. Esta cruz se la utilizaba también como punto de referencia donde dirigían el rezo los nativos, cumpliendo un propósito educativo12(PS).
Entre las curiosidades simbólicas se encuentran las dos figuras que se encuentran en la reja de la entrada lateral. La imagen de medio cuerpo y la cabeza son reconocidas como emblematas3 clásicos que se utilizaban mucho en las expresiones humanistas modernas (ET S).
Estas representan a un hermas4 y un termino17 respectivamente. Mientras el primero guía el camino correcto a la casa de Dios, el segundo, protege y resguarda la iglesia.

Las portadas de ingreso a la Catedral son las partes más ricas en diseño, material y simbología. Esta técnica de ornamentar, mucho más los portales que las paredes, es característica del Renacimiento, tanto Italiano como Español. En verdad, la impresión que causaban estas decoraciones pretendía dejar expuesta la palabra divina y su mensaje.
La entrada lateral (1686-1697) y la portada de la Capilla de Guadalupe construidas más tarde, en el siglo XVII, se remontan al Manierismo Italiano, siguiendo la estructura del arco de Constantino que corresponde al primer símbolo de la victoria cristiana (ET PS). Las decoraciones simples de la portada, no se ubican dentro de los patrones comunes de la época colonial, que son el Mudejar, el Plateresco y el Churrigueresco5 (ET PS).


En la composición decorativa de estos portales, destacan los motivos italianos tales como las columnas pareadas que flanquean el ingreso, los muros rústicos y las bases altas para las columnas. El diseño sigue los criterios de Serlio, el arquitecto italiano del siglo XVI que denominó esta manera de decorar; licenciosa16(ET S).
Este sistema decorativo combina elementos netamente clásicos romanos, llamados también vitruvianos2 con elementos nuevos de la época manierista, que toman formas algo rústicas, menos trabajadas, menos perfeccionadas; provocando una composición de contraste. Los conceptos de Serlio, tal como están aplicados en las fachadas de la Catedral, concluyen en un balance sobrio de formas.
Esta oposición o mezcla de formas en un diseño, tiene un propósito iconográfico y es el de contraponer, por un lado, las emociones y virtudes, específicamente; la moralidad y la modestia y por otro lado, la extravagancia21.


Estos portales representan -en el uso de las formas arquitectónicas- las intenciones espirituales de ganar la entrada al cielo y evitar el fuego eterno del infierno17 (ET S). Naturalmente, como es de imaginarse, estas ideas no vitruvianas se encuentran en muchas portadas y entradas eclesiásticas españolas (ET PSET).



El orden escogido para los capiteles es el toscano, en vez del corintio que era lo adecuado en la época renacentista. Este detalle se vuelve más corriente en Sucre a partir del siglo XVII y fue utilizado en edificios religiosos y en residencias particulares (ETS). Estas características muestran una libertad de expresión por parte del autor o los autores, que evaden los patrones de diseño clásico, muy parecidos a lo que teoriza el arquitecto Serlio y muy comunes en la arquitectura colonial.
Para enfatizar su empeño de cambios formales, el diseño va más allá y altera el toscano aumentando un anillo en su composición (S).
En la figura a la izquierda se ofrece una simulación de diseño en base a las formas utilizadas por Serlio en su guía de diseño y ornamentación de portales, The Extraordinary Book of Doors donde se encuentran pináculos y frontones circulares y molduras curvas iguales a los de las portadas de la Catedral18.
Ya en el siglo XVIII se diseña la entrada lateral de la Catedral, que resultaría la más llamativa de las tres, convirtiéndose más tarde en la principal. El elemento particular de la composición es el frontón partido que se encuentra a medio cuerpo. Esta es una moldura curva interrumpida utilizada comúnmente en Sudamérica (ET PS).
Esta entrada es más fácil de interpretar que las anteriores, principalmente por los íconos y símbolos utilizados. La composición se basa en el estilo barroco europeo, el cual adquiere su propia expresión en estas tierras con el nombre de barroco mestizo, que se difundió ampliamente en Sudamérica. Algo notable es que este barroco mestizo no trascendió considerablemente en la ciudad de Sucre, porque como cita el historiador Wethey,

El historiador boliviano Bartolomé Arzans de Orsúa describe el lenguaje de las órdenes clásicas y de la forma como fueron utilizadas en esta época. Explica que el orden Toscano, el Dórico y el Jónico son los más apropiados para representar la masculinidad, mientras que el orden Compuesto es el correcto para los santos. El Corintio por su parte, es el que se reservaría para la Virgen María2. Esta idea es respetada principalmente en la época barroca para la construcción de edificios eclesiásticos, tanto aquí como en Europa. No obstante, esta interpretación de estilos no parece haber sido bien acogida por los autores de las otras portadas, que no son aún conocidos.
Desglosando la composición de esta entrada lateral, destacan las columnas decoradas con guirnaldas y túnicas. La cornisa pronunciada hace juego con las otras entradas y el nicho del segundo piso está flanqueado por columnas correspondientes al orden Corintio, resaltando la escultura de la Virgen María (ET PS). En el tercer piso, llámese el último nivel, se aloja una escultura sedente de Santo Domingo, confirmando lo que ya se destacó sobre la influencia hegemónica de la orden de los dominicos en lo social, cultural y político. La influencia de la soberanía española también se ve inmersa en la sobria decoración, las volutas y los pináculos complementados con el emblema de la corona real (ET PS).
Es interesante observar que los pináculos escogidos para alojar el emblema real son góticos y eso refleja las preferencias de la Reina Isabel, que convirtió este estilo en su lenguaje personal, por lo que fue también conocido como Gótico Isabelino21

Otra tendencia decorativa que surge en la época del barroca, fueron las portadas -retablos, decoración que surgió en el Perú alrededor de (ET PS).
Esta preferencia estética copia los exuberantes detalles de los altares de madera y los labra en piedra exaltando las portadas en el exterior de las iglesias. La Catedral sigue esta tendencia, pero de manera ciertamente original, pues incorpora estos elementos de manera frugal. Este gusto en algunos detalles, lleva a pensar que cada uno en su momento, Juan Miguel Veramendi y Juan Gonzales de Merguete, intervinieron con aportes importantes en los diseños, tal y como se asevera en estudios realizados por varios autores.
El lenguaje arquitectónico de los Dominicos en Sucre esta caracterizado por la combinación de estilos, como muestran muchas de sus iglesias. La orden Dominica en España fue influenciada por los motivos decorativos clásicos del siglo XVI y las estructuras Góticas en embovedados. Los dominicos eran primordialmente teólogos, enemigos de la herejía, enseñaban lo que el hombre debía creer por lo que ellos hicieron de sus ideas, el tema decorativo de sus iglesias23.
Ya en el epílogo, revisando la magnificencia o monumentalidad de las obras dominicas en Sucre, se puede referir textualmente al gran historiador Charles Robertson de la Universidad de Oxford.
'la arquitectura de Sucre, tiene un formalismo monumental solo dentro de su propio contexto y su valoración física se aprecia más, desde el contenido sociocultural'.
Se concluye qué, las intervenciones físicas en un monumento del Centro Histórico no solo alteran su forma original si no también la iconografía, iconología, semiótica y finalmente su estética.
Este aspecto es uno de los más importantes, ya que el lenguaje de la forma tiene un significado que muestra las adaptaciones de conceptos formales originales a la nueva cultura. Por otro lado, se identifica el origen de los materiales utilizados y la técnica de construcción, lo cual es una expresión cultural y de la situación económica de la época. Es, asimismo, una muestra del avance tecnológico y científico de esa civilización. Es así también, que a través de la forma se remonta, desde la obra, a la estructura social, la política relevante de la época que gira alrededor de un ente que ostenta y que esta originalmente vinculado a la religión y la realeza.
La influencia europea, durante la colonia y en la época republicana temprana, se puso de manifiesto en estilos que se reconocen con claridad, pero con una propia personalidad que deviene en gran medida de la sustitución de algunos materiales, justamente porque se ajustaron en la realización de obras a los medios existentes, la mayoría de las veces muy limitados, con tecnología improvisada y circunstancias sociales y económicas especiales. Por este hecho que se ve a través del análisis PSET, se ve que la arquitectura de Sucre no sigue líneas de conjunto similares a otras, sino que tiene su propia imagen, resultando por tanto única, genuina en historia y en apariencia.
Es sensible que la carencia de documentación o peor aún, la falta de indexación o accesibilidad a la existente, haga que muchas fuentes documentales originales, como las que aún quedan de los archivos de la Arquidiócesis, del Cabildo Eclesiástico y del Catedralicio, reunidos hoy en el Archivo y Biblioteca Mons. Santos Taborga, sean limitadamente utilizadas. Como menciona, Mons Julio Garcia Quintanilla, refiriéndose a los pocos historiadores que tuvieron la posibilidad de ver algunos de esos documentos, repite lo que algunos chuquisaqueños decían: "Quien se mete a este dédalo de documentos que posee el Cabildo, donde deben existir valiosos tesoros históricos? 29".
García Quintanilla, realizó un sorprendente trabajo que sería importante continuar, siguiendo el espíritu de rescate y preservación que caracteriza a la Sociedad Geográfica e Histórica Sucre.