What do we Argentines Talk about When we Talk about the Malvinas?
Luego de titular este breve ensayo, me di cuenta de que me había equivocado con el título decidido. Me había equivocado fieramente. Para que el título sea el correcto, hace falta introducir una palabra; la palabra es no. ¿De qué no hablamos los argentinos cuando hablamos de Malvinas? Introdu zco esta síntesis de mis posiciones sobre la cuestión Malvinas bajo este título. De qué no hablamos. Como hablar, de Malvinas hablamos mucho, básicamente puedo identificar cuatro campos de habla: a. el archipiélago, b. un diferendo político-diplomático, c. una guerra, d. una causa nacional. Pero en todos ellos, también, dominan los silencios. No hablamos: no discutimos, no hay debate. En cada campo de habla se imponen sin violencia – es decir, en base a un manto de aparente consenso – los mismos tópicos y lugares comunes, las mismas verdades establecidas consideradas autoevidentes. Malvinas no es, lamentablemente, en ninguno de sus campos de habla (a, b, c y d), una conversación, una tensión entre discrepancias, un conjunto de discusiones. Esas discusiones no existen. Pero no están prohibidas, nadie se las prohíbe a sí mismo o a los demás, es más bien que los elementos de una hipotética discusión están fuera del margen de lo que se puede concebir, fuera de lo que es pensable.